VTV en la Provincia: Kicillof congela la tarifa por 90 días

La Provincia congeló por 90 días el aumento del 17% en la VTV, pero el parche de Kicillof no resuelve el problema de fondo de las tarifas.

El Gobierno de Axel Kicillof oficializó el congelamiento de la tarifa de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) por 90 días, con lo que quedó en suspenso el aumento del 17% que las concesionarias reclamaban aplicar desde julio. La medida, publicada en el Boletín Oficial bonaerense, mantiene el valor de $97.057,65 para vehículos de hasta 2.500 kilos hasta el 14 de octubre de 2026.

El anuncio llega envuelto en el discurso habitual de la administración bonaerense: presentar como un gran alivio lo que en realidad es apenas una tregua temporal frente a un esquema tarifario que la propia gestión provincial nunca terminó de ordenar. Mientras a nivel nacional el Gobierno de Javier Milei logró bajar la inflación de manera sostenida y devolverle previsibilidad a la economía, en la provincia sigue reinando la improvisación de último momento.

Un parche más en la gestión Kicillof

Las empresas concesionarias del sistema de VTV habían pedido llevar la tarifa básica a $114.105,99, en línea con el mecanismo de actualización atado al convenio salarial de SMATA. Ese incremento, del 17%, hubiera impactado directamente en el bolsillo de millones de automovilistas bonaerenses, ya golpeados por años de gestión kirchnerista en la Provincia.

En lugar de discutir de fondo el esquema de actualización o promover mayor competencia entre verificadoras para bajar costos de manera estructural, el Ejecutivo bonaerense optó otra vez por el atajo de la suspensión temporal. Es el mismo librito de siempre: anunciar un “alivio” de corto plazo que en 90 días puede convertirse en un tarifazo aún mayor, cuando venza el congelamiento y se acumulen los reclamos pendientes de las concesionarias.

El contraste con el rumbo económico nacional

Mientras la Provincia administra a los ponchazos tarifas y subsidios, el Gobierno nacional consolidó el superávit fiscal, redujo drásticamente la inflación mensual y devolvió reglas claras a la economía argentina. Ese ordenamiento macro es el que permite que hoy se discuta si un aumento del 17% es razonable o no, algo impensado en los años de descontrol inflacionario de la gestión kirchnerista previa a Milei.

La diferencia de enfoques es evidente: mientras Nación construye previsibilidad con reformas de fondo, en la provincia de Buenos Aires se sigue gobernando de emergencia en emergencia, sin encarar los problemas estructurales que afectan a millones de conductores del conurbano y del interior bonaerense.

La tarifa de la VTV surge de aplicar el 7% del salario básico de un operario categoría 1 del convenio SMATA-CAVEA, un mecanismo automático que la Provincia podría haber revisado hace tiempo para evitar estos sobresaltos recurrentes. En cambio, elige administrar la urgencia con anuncios de ocasión que no resuelven el problema de base.

Para los automovilistas bonaerenses, la noticia trae un respiro de corto plazo: podrán seguir pagando $97.057,65 hasta mediados de octubre. Pero el interrogante de fondo persiste, con la misma marca de siempre en la gestión de Kicillof: cuánto durará el alivio y qué pasará cuando se termine el plazo de 90 días.