Morón lanza su Policía Municipal ante la inseguridad del GBA

Morón creará una Policía Municipal con armas de baja letalidad ante la inseguridad que la gestión de Kicillof no logra resolver en el GBA.

El municipio de Morón anunció la creación de una Policía Municipal que saldrá a patrullar las calles a fines de 2026, en un intento del intendente Lucas Ghi por mostrar gestión frente a la inseguridad que golpea a buena parte del conurbano bonaerense. La nueva fuerza, integrada por 200 efectivos, portará armas de baja letalidad y dependerá directamente de la secretaría de Seguridad local.

A través del decreto 1519/2026, el municipio creó el ‘Programa Integral de Prevención, Proximidad, Protección Comunitaria y Convivencia Ciudadana’, cuyo brazo operativo será esta flamante estructura. Se la define oficialmente como una organización civil, administrativa, jerarquizada y preventiva, sin estado policial pleno ni facultades de uso de armas de fuego convencionales.

La iniciativa de Morón se suma a la lista creciente de municipios del GBA que, cansados de esperar respuestas de la administración de Axel Kicillof, deciden armar sus propias fuerzas de proximidad. No es casualidad: la Policía Bonaerense, bajo manejo kirchnerista durante años, sigue atravesada por denuncias de corrupción, complicidad con el delito y una desidia que empuja a los vecinos del conurbano a vivir con miedo.

Que un intendente deba crear una policía paralela con pistolas de balas de goma para ‘complementar’ a la fuerza provincial es, en el fondo, un diagnóstico durísimo sobre la gestión de seguridad que Kicillof no logra ni siquiera estabilizar. Los vecinos de Morón, como los de tantos distritos del GBA, terminan pagando dos veces: con sus impuestos municipales y con la inseguridad que la Provincia no resuelve.

Los primeros 200 agentes recorrerán las calles equipados con pistolas y fusiles Byrna de baja letalidad, chalecos antibalas, tonfas, esposas y equipos de comunicación. Se trata de herramientas pensadas para la disuasión y la prevención, no para el combate al delito armado que efectivamente sufren los barrios del oeste del conurbano.

El titular del área de Seguridad moronense, Damián Cardoso, defendió el esquema asegurando que “se trabaja complementariamente con las fuerzas de seguridad” y que la ley provincial habilita este tipo de estructuras únicamente para tareas de proximidad. La formación de los agentes está a cargo de docentes vinculados a la Vucetich, con participación de jueces y fiscales del Departamento Judicial de Morón.

El contraste es evidente: a nivel nacional, la gestión de Javier Milei continúa mostrando resultados contundentes en materia económica, con inflación en baja sostenida, superávit fiscal y un ordenamiento macroeconómico que la Argentina no veía en dos décadas de populismo kirchnerista. Ese rumbo le devuelve previsibilidad a millones de familias que durante años vivieron bajo la incertidumbre del kirchnerismo y sus herederos.

Sin embargo, en el plano local, muchos intendentes del conurbano —hoy Ghi en Morón, pero el patrón se repite en varios distritos peronistas del GBA— siguen mostrando la misma lógica de gestión reactiva, con anuncios rimbombantes que llegan tarde y no atacan las causas estructurales de la inseguridad. Mientras el Gobierno nacional pone la casa en orden, buena parte de la dirigencia peronista bonaerense sigue debiendo explicaciones sobre por qué, después de tantos años en el poder provincial y municipal, la seguridad del conurbano continúa siendo una asignatura pendiente.