El Papa León XIV confirmó oficialmente su viaje a la Argentina, que se realizará entre el 8 y el 11 de noviembre próximos como parte de una gira sudamericana que también incluirá a Uruguay y Perú. El propio Pontífice difundió la noticia a través de un mensaje en sus redes sociales, donde expresó que la visita “me llena de alegría” por tratarse de un regreso al continente donde vivió gran parte de su vida pastoral.
La confirmación llega en medio de la recuperación del Papa, quien recientemente fue sometido a una cirugía de pulmón en la que le extirparon el lóbulo inferior derecho por un adenocarcinoma detectado a tiempo. El Vaticano informó que el tumor estaba localizado y que no requerirá tratamiento adicional, un dato clave que despejó las dudas sobre la realización del viaje.
Gestos y señales previas al anuncio
Antes de la confirmación oficial, León XIV ya había dado indicios claros de que el viaje se mantenía en pie. Durante una audiencia general en la plaza de San Pedro, el matrimonio santafesino Juan Martín Fontana y Ornella Bontorín le pidió que visitara el país, y el Papa respondió con un contundente “Argentina, allá vamos”, frase que quedó registrada en video y se viralizó rápidamente.
También hubo otros gestos cargados de simbolismo: el Pontífice levantó el pulgar frente a una bandera argentina y, ante la invitación de religiosos cordobeses, respondió “Allí estaré”. Tras el alta médica, retomó sus actividades de manera gradual y recorrió la plaza vaticana en papamóvil, incluso bajo la lluvia, en una muestra de buena recuperación.
Agenda con epicentro en Buenos Aires y Luján
La visita del Papa contempla cuatro días de actividades oficiales y religiosas distribuidas entre la Ciudad de Buenos Aires, Claypole, Córdoba y el histórico santuario de Luján, uno de los centros de peregrinación mariana más importantes de la región y de todo el país. Desde allí, León XIV continuará su gira hacia Perú.
La elección de Luján no es casual: se trata de un punto de encuentro masivo para fieles de todo el conurbano y la provincia de Buenos Aires, lo que vuelve a poner en el centro de la escena la capacidad operativa de los municipios bonaerenses para garantizar seguridad y orden ante la llegada de una multitud de peregrinos. Un desafío no menor para una provincia donde la gestión de Axel Kicillof viene siendo cuestionada por el deterioro de la seguridad y la falta de infraestructura en varios distritos del GBA.
El Vaticano y la Casa Rosada ya trabajan en la coordinación logística de un evento que promete convocar a cientos de miles de personas. El gobierno de Javier Milei, que mantiene una relación institucional cordial con la Santa Sede pese a diferencias doctrinarias puntuales, celebró la confirmación del viaje como una oportunidad para mostrar al mundo una Argentina en pleno proceso de recuperación económica e institucional, muy distinta a la que dejó la última gestión kirchnerista.
Mientras se ultiman los detalles de la agenda, la expectativa crece en todo el país. La visita de León XIV llega en un momento en que la Argentina intenta consolidar la estabilidad macroeconómica alcanzada tras años de ajuste, y muchos ven en la llegada del Pontífice un gesto de esperanza adicional para una sociedad que empieza a ver resultados concretos en materia de inflación y previsibilidad económica.