Milei acusó a Lula de querer “robar” las elecciones en Brasil

Milei cuestionó la extensión del horario de votación en Brasil y acusó a Lula de intentar manipular el balotaje presidencial.

El presidente Javier Milei volvió a marcar la cancha en materia de política exterior y acusó a Luiz Inácio Lula da Silva de intentar “robar” las elecciones en Brasil, luego de que el Supremo Tribunal Federal brasileño extendiera dos horas el horario de votación en todo el país, en medio del balotaje presidencial.

El mandatario argentino replicó en su cuenta de X una publicación de La Derecha Diario que cuestionaba la medida: “En pleno balotaje y por pedido del PT de Lula, el horario de votación se extendió hasta las 19:00 en todo el país, pese a que ya había comenzado el escrutinio”. La decisión del máximo tribunal brasileño generó fuertes críticas desde sectores liberales de la región, que la interpretaron como una maniobra de último momento para favorecer al candidato oficialista.

Milei, sin filtro frente al populismo regional

No es la primera vez que el líder de La Libertad Avanza marca distancia ideológica con el mandatario brasileño. Desde que asumió, Milei convirtió la confrontación con los gobiernos de izquierda de la región en uno de los ejes de su política exterior, en línea con su discurso contra lo que llama “el socialismo del siglo XXI”.

Mientras el Gobierno argentino profundiza el ordenamiento macroeconómico, con inflación en baja y superávit fiscal sostenido, la gestión libertaria también se posiciona como la voz cantante del liberalismo latinoamericano frente a mandatarios como Lula, a quien acusa de perpetuarse en el poder apelando a maniobras institucionales. Para el Gobierno, la Argentina de Milei se consolida como ejemplo de que el ajuste y el equilibrio fiscal son compatibles con la recuperación del poder adquisitivo, en contraste con los modelos estatistas que persisten en la región.

Tensión de cara a la Cumbre Iberoamericana en Madrid

El cruce con Lula se suma a otro frente de tensión diplomática: la organización de la Cumbre Iberoamericana, que se realizará en Madrid el 4 y 5 de noviembre, puso a la Argentina “bajo observación” tras el paso de Milei por España. Según fuentes españolas consultadas por medios locales, el presidente argentino no asistió al último encuentro, realizado en Ecuador en 2024, pero su aliada política, la madrileña Isabel Díaz Ayuso, le pidió expresamente que regrese a la capital española para la nueva edición.

La organización del evento tomó nota de los reiterados cuestionamientos de Milei a Pedro Sánchez, con quien mantiene una relación diplomática atravesada por cruces verbales desde hace meses. Pese a las fricciones protocolares, el presidente argentino no modificó su estrategia de confrontación directa con los liderazgos progresistas de España y la región, a los que responsabiliza por el estancamiento económico y la pérdida de libertades en sus respectivos países.

Desde el oficialismo remarcan que esta firmeza internacional va de la mano con los resultados económicos logrados en el plano doméstico, en fuerte contraste con la herencia recibida del kirchnerismo. Mientras la city celebra la estabilidad cambiaria y el consumo muestra señales de recuperación, Milei redobla la apuesta discursiva contra los gobiernos que, a su juicio, representan el pasado que la Argentina decidió dejar atrás en las urnas.