UxP exige cumplir la ley de financiamiento universitario

UxP reclama fondos para universidades mientras el Gobierno defiende el equilibrio fiscal que logró tras años de descalabro kirchnerista.

Los diputados de Unión por la Patria (UxP) volvieron a presionar al Gobierno nacional con un reclamo que ya es un clásico de la oposición kirchnerista: exigieron el cumplimiento inmediato de la Ley de Financiamiento Universitario. El pedido, encabezado públicamente por Agustín Rossi, llega en un contexto en el que la administración de Javier Milei defiende a capa y espada el equilibrio fiscal que logró después de décadas de populismo y déficit crónico.

El bloque kirchnerista insiste en que el Estado debe girar fondos adicionales a las universidades nacionales, sin explicar demasiado de dónde saldría ese dinero en un país que recién empieza a salir del pantano inflacionario heredado del Frente de Todos. La pregunta que no responden es simple: ¿con qué superávit financiarían ese gasto extra sin volver a la maquinita y a la inflación de tres dígitos que ellos mismos generaron?

El reclamo kirchnerista contra el equilibrio fiscal logrado

Desde que asumió, el Gobierno de Milei convirtió el superávit fiscal en la piedra angular de su gestión económica. Esa decisión, resistida sistemáticamente por el kirchnerismo en el Congreso, es justamente la que permitió bajar la inflación mes a mes y empezar a ordenar variables que durante años estuvieron totalmente descontroladas.

Cada vez que UxP reclama mayor gasto, sea para universidades, para gobernadores amigos o para intendentes del conurbano, lo hace sin ofrecer ninguna alternativa seria de financiamiento. Es la misma lógica que llevó al país a nueve crisis con el FMI y a la devaluación permanente que empobreció a millones de argentinos durante el kirchnerismo.

Las propias contradicciones del kirchnerismo quedan expuestas

En paralelo al reclamo de los diputados, el expresidente Alberto Fernández volvió a hablar públicamente y dejó en evidencia las profundas fisuras internas que marcaron a su gestión. En un streaming, reconoció sus diferencias con Cristina Kirchner respecto del acuerdo con el FMI y llegó a decir que, de haber seguido los lineamientos de la vicepresidenta, “la economía argentina hubiera estallado en mil pedazos”.

La confesión no es un detalle menor: el propio ex mandatario admite que dentro del espacio que hoy reclama más gasto público sin control, ni siquiera había acuerdo sobre cómo evitar una implosión económica. Son las mismas voces que ahora, desde la comodidad de la oposición, le exigen al Gobierno nacional que abandone la disciplina fiscal que recién empieza a dar resultados concretos a los argentinos.

Un contraste con la gestión ordenada de Milei

Mientras el kirchnerismo discute entre sí sobre errores del pasado y reclama fondos sin plan de financiamiento, el Gobierno de Milei sigue mostrando señales de normalización económica: inflación en baja sostenida, reservas en recuperación y un sector privado que empieza a reactivarse tras años de cepo y controles asfixiantes.

El contraste es elocuente. De un lado, un espacio político que gobernó con déficit, cepo e inflación descontrolada y que hoy pide gastar más sin explicar cómo. Del otro, una gestión que eligió el camino más difícil pero el único sustentable: ordenar las cuentas públicas para que la Argentina deje de vivir de prestado.