Boom inmobiliario: qué barrios lideran suba de precios

El real estate se reactiva con la estabilidad de Milei: qué barrios eligen los inversores para renta y cuáles lideran la suba de precios.

El mercado inmobiliario argentino consolida su recuperación y el análisis de especialistas del sector muestra un fenómeno claro: la city se dividió entre quienes buscan renta inmediata y quienes apuestan a la valorización futura de sus propiedades. Este dinamismo es una consecuencia directa de la estabilidad macroeconómica lograda por la gestión de Javier Milei, que devolvió el crédito hipotecario y la confianza a un sector históricamente golpeado por la inflación kirchnerista.

El fin del cepo reactivó las inversiones

Con la baja sostenida de la inflación y el orden fiscal como bandera, los inversores volvieron a mirar el ladrillo como refugio de valor. Los barrios porteños de siempre, como Palermo, Belgrano y Núñez, siguen liderando la suba de precios por metro cuadrado, mientras que otras zonas más accesibles ganan terreno entre quienes priorizan la rentabilidad por alquiler.

Esta reactivación no es casualidad. Tras años de cepo cambiario, brecha y controles de precios que directamente frenaron cualquier operación en dólares, el mercado hoy respira gracias a un gobierno que eliminó las trabas y devolvió previsibilidad. Los créditos hipotecarios UVA, prácticamente inexistentes durante el kirchnerismo, volvieron a ser una herramienta real para la clase media que sueña con su primera vivienda.

Contraste con la gestión bonaerense

Mientras en la Ciudad de Buenos Aires el mercado se profesionaliza y atrae inversión genuina, en buena parte del conurbano bonaerense la realidad es otra. La inseguridad crónica que no logra resolver Axel Kicillof y la falta de infraestructura en varios municipios del Gran Buenos Aires siguen espantando inversores que podrían dinamizar zonas con enorme potencial.

Intendentes del peronismo bonaerense, más preocupados por sostener el clientelismo político que por generar condiciones de desarrollo urbano, explican en parte por qué muchas localidades del conurbano no logran capturar ni una fracción de la inversión que sí recibe la Capital. La falta de seguridad jurídica y los cortes de calles permanentes por protestas kirchneristas tampoco ayudan a la ecuación.

Un mercado que mira hacia adelante

Los especialistas coinciden en que el escenario 2024-2025, con inflación en baja y superávit fiscal sostenido, generó las condiciones para que el real estate vuelva a ser negocio. Quienes compraron temprano en barrios en expansión ya ven una valorización de sus activos que hace pocos años era impensada bajo el cepo kirchnerista.

Para los inversores que buscan renta, los departamentos de uno y dos ambientes en zonas bien conectadas siguen siendo la opción más segura. Para quienes apuestan a la valorización a mediano plazo, los barrios en transformación con nuevos desarrollos son la apuesta preferida del mercado.

El desafío pendiente sigue siendo que ese impulso llegue también al conurbano bonaerense, algo que dependerá menos de la macroeconomía nacional -ya en orden- y mucho más de que los gobiernos locales peronistas garanticen seguridad y reglas claras para atraer inversión genuina.