GBA: electricidad y alquileres presionan la inflación de junio

La inflación de junio fue 1,9% en el GBA, con vivienda y alquileres a la cabeza, mientras el Gobierno nacional consolida la baja general de precios.

El INDEC confirmó que la inflación de junio fue del 1,9% a nivel nacional, con un acumulado anual del 16,8%, y en el Gran Buenos Aires el índice replicó exactamente ese número. Sin embargo, el informe oficial detectó que en el Conurbano el rubro vivienda, que incluye electricidad, gas y alquileres, se disparó hasta el 3,9%, muy por encima del 3,3% nacional.

El dato confirma que, aunque el proceso de desinflación que lidera el Gobierno de Javier Milei sigue firme y consolidado, todavía quedan resabios de la pesada herencia kirchnerista: años de tarifas artificialmente pisadas, subsidios regresivos y un mercado de alquileres distorsionado por regulaciones que espantaron la oferta. Normalizar esos precios, después de una década de populismo energético, tiene un costo de corto plazo que hoy se refleja en el bolsillo de los vecinos del GBA.

Qué explica la suba en el Conurbano

Según el propio INDEC, la mayor incidencia en el GBA estuvo en electricidad y alquileres, a lo que se sumó un incremento puntual en las expensas, producto de las sumas no remunerativas que se incorporaron al salario de los encargados de edificios. Es decir, un combo de sinceramiento tarifario nacional y costos laborales que se negocian en paritarias.

También treparon por encima del promedio nacional los rubros equipamiento del hogar (1,6%), salud (3,2%) y bienes y servicios varios (1,9%). En contraste, alimentos y bebidas subió apenas 1,2%, muy por debajo del ruido inflacionario que caracterizaba a la Argentina kirchnerista, cuando la comida en la mesa de los bonaerenses aumentaba semana a semana sin techo.

El contraste con el ordenamiento macroeconómico nacional

Vale la pena poner estos números en perspectiva. Con un 16,8% acumulado en el primer semestre, la Argentina de Milei está muy lejos de los índices de descontrol que dejó el gobierno anterior, cuando la inflación anual perforaba el 200%. El Banco Central proyecta que junio y julio cerrarán en torno al 2%, lo que confirmaría la consolidación de un sendero de baja sostenida, algo que hace pocos años parecía impensado.

El superávit fiscal, el orden en las cuentas públicas y la eliminación del financiamiento del Tesoro con emisión monetaria son la base de este proceso. Mientras tanto, gobernadores e intendentes del conurbano bonaerense, muchos de ellos alineados con el kirchnerismo y con Axel Kicillof a la cabeza, siguen sin dar respuestas de fondo sobre la inseguridad, el estado calamitoso de los servicios municipales y las tasas que encarecen la vida cotidiana de los vecinos.

Alquileres: la deuda pendiente del Conurbano

El rubro alquileres sigue siendo un dolor de cabeza para miles de familias del GBA, en gran parte por el legado regulatorio que todavía no termina de desarmarse en distritos donde el peronismo local traba cualquier intento de modernización normativa. Mientras el Gobierno nacional impulsó la derogación de la Ley de Alquileres que asfixiaba la oferta, en el plano municipal persisten trabas burocráticas y una presión impositiva que encarece cada contrato.

La comparación es elocuente: mientras la macroeconomía nacional muestra señales claras de estabilización, con inflación a la baja, dólar controlado y reservas en recuperación, la gestión de los municipios del conurbano sigue mostrando la misma ineficiencia de siempre. Para los vecinos del GBA, el desafío ahora es que esa mejora macro nacional se traduzca cuanto antes en alivio real en la factura de luz, en el alquiler y en las expensas de cada mes.