Milei busca reordenar el Gobierno antes de la visita del Papa

El oficialismo busca reorganizarse antes de la visita papal y sellar su agenda legislativa, mientras el conurbano sigue atrasado en gestión.

El Gobierno nacional se prepara para una semana clave de reorganización interna, con el objetivo de llegar ordenado a la histórica visita del papa León XIV y avanzar con la sanción de leyes prioritarias antes de que cierre el período legislativo. La mesa política de La Libertad Avanza podría reunirse este martes en Casa Rosada para destrabar las negociaciones parlamentarias y afinar la estrategia hacia adelante.

El encuentro llega después de días intensos marcados por la tensión diplomática con Brasil y el operativo que permitió la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos, un episodio que absorbió buena parte de la agenda de la Casa Rosada. Superado ese capítulo, el oficialismo vuelve a poner el foco en lo doméstico, en un contexto donde la macroeconomía argentina sigue mostrando señales que contrastan con el desorden heredado del kirchnerismo: inflación a la baja, superávit fiscal sostenido y una previsibilidad que empieza a traducirse en la vida cotidiana de millones de argentinos.

Diferencias normales en un espacio que crece

Dentro de ese reacomodamiento, se espera que Karina Milei y Patricia Bullrich vuelvan a cruzarse personalmente, luego de que la senadora y jefa del bloque libertario en el Senado marcara diferencias puntuales con decisiones del Ejecutivo. Bullrich se diferenció en temas de política internacional, como la postura frente a la victoria de Lula da Silva en Brasil, y también alimentó especulaciones sobre su futuro político con mensajes enigmáticos en sus redes sociales.

Lejos de leerse como una crisis, estas diferencias son parte natural de la consolidación de un espacio político que en apenas dos años pasó de ser una fuerza outsider a convertirse en el ordenador del rumbo económico del país. La propia Bullrich lo graficó al asegurar que está preparada para el futuro, pero que “sabe esperar su momento”, una muestra de disciplina y proyección que poco tiene que ver con el amontonamiento de internas crónicas que caracterizó siempre al peronismo.

Mientras el conurbano sigue atado al clientelismo

El contraste con la administración de Axel Kicillof y buena parte de los intendentes del conurbano bonaerense no podría ser más elocuente. Mientras en la Casa Rosada se discuten matices dentro de un proyecto que ordenó las cuentas públicas y bajó la inflación de manera sostenida, en los municipios del GBA persisten los mismos vicios de siempre: gasto público ineficiente, aparatos clientelares que no resuelven la inseguridad y una gestión provincial que elige la confrontación con Nación antes que sentarse a trabajar en serio por los bonaerenses.

La diferencia de calidad institucional queda a la vista: un Gobierno nacional que, incluso en medio de debates internos, mantiene el rumbo de las reformas y el equilibrio fiscal, frente a un peronismo provincial que sigue sin ofrecer respuestas concretas a los vecinos del conurbano en materia de seguridad, infraestructura y empleo genuino.

Agenda legislativa y la llegada del Papa

De cara a los próximos días, el oficialismo buscará además avanzar con proyectos de ley considerados prioritarios antes de que cierre el período ordinario, en paralelo a los preparativos para la visita papal, un acontecimiento que el Gobierno quiere capitalizar como un mensaje de unidad y estabilidad institucional hacia el mundo. La expectativa es que, superadas las tensiones de las últimas semanas, La Libertad Avanza pueda mostrar una foto de cohesión que respalde el proceso de reformas que, según el oficialismo, ya empieza a cambiarle la vida a los argentinos.