Fiebre verde en los mercados: acciones y bonos argentinos registran su mayor salto en tres décadas tras el triunfo oficialista

El arranque de la semana estuvo marcado por un entusiasmo desbordante en los mercados financieros argentinos, que reaccionaron con una contundencia pocas veces vista tras el sorpresivo triunfo del oficialismo en las elecciones de medio término. La jornada posterior a la victoria violeta en las urnas se tradujo en un lunes completamente verde para acciones y bonos. La bolsa porteña registró un rebote histórico del 31% medido en dólares, el incremento más alto para una sola rueda en los últimos 30 años, mientras que los bonos treparon más de 20% y el riesgo país se desplomó hasta los 652 puntos, su nivel más bajo desde junio. La euforia de los operadores comenzó incluso antes de la apertura: durante la madrugada, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street ya llegaban a ganar más de 40% en el premarket.

Cuando sonó la campana de inicio en Nueva York, la tendencia se aceleró. Algunos papeles locales anotaron saltos de más del 50% en dólares, con Banco Supervielle a la cabeza. Aunque la suba luego se moderó, la entidad cerró la jornada con un excepcional avance del 48%. El sector bancario, golpeado durante el año y considerado uno de los mayores candidatos a recuperarse en un nuevo escenario político, lideró la escalada. Le siguieron BBVA y Central Puerto, que completaron el podio con alzas del 40% y 39%, respectivamente. Con este empuje, el índice Merval logró revertir prácticamente todas las pérdidas acumuladas en lo que va del año. Según cálculos de la consultora 1816, no se registraba un salto de esta magnitud desde enero de 2002, en el convulsionado período posterior a la salida de la convertibilidad.

El dólar también tuvo su capítulo dentro de la volatilidad. Luego de haber cerrado a $1.515 el viernes, la divisa cayó con fuerza en el Banco Nación, alcanzando un piso de $1.370 durante el día para finalizar en $1.460. “El tipo de cambio volverá a operar entre las bandas fijadas por el BCRA, con riesgo de mucha volatilidad inicial dada la sobre-cobertura con la que ingresaron muchos operadores”, advirtieron desde Delphos al inicio de la rueda. Paralelamente, los bonos en dólares —que venían de una marcada destrucción de valor— recuperaron hasta 21%, con el Global 2035 como el mayor protagonista. Este repunte, aunque abrupto, era largamente anticipado por analistas de la City tras confirmarse la contundencia del resultado electoral favorable a La Libertad Avanza.

Con semejante mejora, el riesgo país marcó un derrumbe significativo: pasó de los 1.081 puntos del viernes a 652 unidades. Según los economistas consultados, si este indicador logra estabilizarse entre los 500 y 700 puntos básicos, Argentina podría acelerar su eventual retorno a los mercados internacionales de crédito. En Delphos evaluaron: “Las acciones y los bonos se encontraban fuera de contexto, absolutamente sobrevendidos debido al modo pánico en el que ingresó el mercado desde la elección de septiembre. En un contexto financiero global tan favorable como el actual, vemos que nuestros activos realizarán probablemente un rápido ‘catch up’. El más importante será el desplome del riesgo país, que rápidamente podría dirigirse a la zona de 500 puntos básicos”. Además, señalaron que “las acciones tienen mucho terreno por recuperar en una región latinoamericana que brilló en 2025. Bancos y petroleras serán los vehículos que muchos inversores globales buscarán para tomar posiciones en un país que ‘no se suicidó’”.

Los analistas también anticiparon un ciclo de optimismo sobre la deuda soberana. Desde Max Capital proyectaron: “Esperamos un rally significativo en los próximos días: del orden del 30% en la parte larga de la curva. En la parte corta, los bonos 2030 deberían superar los 80. Los spreads podrían comprimirse nuevamente hacia 550-600 pb en la parte larga y 650 pb en la corta”. Y mirando hacia adelante, evaluaron un escenario en el que las reformas estructurales y una política económica más ordenada podrían cambiar radicalmente el clima financiero. “En un escenario de reformas estructurales y algunos ajustes en la política económica —permitiendo una flotación administrada mientras se acumulan reservas—, el gobierno podría recuperar el acceso al mercado en los próximos meses, a medida que los inversores incorporan un escenario de seis años más de Milei con alta probabilidad. Un camino de reformas constructivo, mayor IED y menor inflación consolidarán una visión virtuosa de las políticas de Milei entre los inversores”, concluyeron.