Una nueva encuesta de la consultora CB Global Data midió la imagen de Javier Milei, Patricia Bullrich y Axel Kicillof en 24 municipios del Gran Buenos Aires, y el resultado expone un dato que pocos se animan a decir en voz alta: el gobernador bonaerense sostiene su imagen gracias al asistencialismo y el aparato clientelar que domina en el conurbano profundo, mientras que en los distritos con menos dependencia del Estado provincial, el kirchnerismo se hunde.
Según el relevamiento, Kicillof lidera la imagen positiva en 20 de los 24 municipios, con sus mejores números en La Matanza (52,7%), Florencio Varela (52,2%) y Almirante Brown (51,5%). No es casualidad: son justamente los distritos donde el PJ bonaerense construyó durante décadas una estructura de punteros y planes sociales que hoy funciona como sostén electoral, más allá de la inseguridad, el estado calamitoso de los municipios y la corrupción que arrastra la gestión bonaerense.
Donde manda la gestión, cae Kicillof
El cuadro cambia por completo apenas se sale de ese esquema. En San Isidro, la imagen negativa de Kicillof llega al 71,6%, y en Florencio Varela al 66,7%. Bullrich, en cambio, encabeza la medición en San Isidro (43,1%), San Miguel (43,5%), Tigre (40,3%) y Vicente López (42,7%), los distritos con intendentes de Juntos por el Cambio y mejores indicadores de gestión, seguridad y servicios.
Es decir: donde hay administración seria, orden y menos dependencia del clientelismo bonaerense, la imagen de la gestión de Kicillof se derrumba. El patrón es claro y confirma algo que en AlertaGBA venimos señalando hace tiempo: la popularidad del gobernador en el conurbano profundo no refleja buena gestión, sino la persistencia de un modelo asistencialista que el propio kirchnerismo necesita mantener para sobrevivir políticamente.
El desgaste lógico de gobernar y el desafío hacia 2027
La encuesta también muestra que Milei no logra imponerse en imagen positiva en ninguno de los 24 municipios relevados, con sus mejores marcas en San Isidro (42,5%), Vicente López (40,6%) y San Miguel (38,3%). Es un dato esperable: ningún presidente que lleva adelante el ajuste más profundo y necesario de las últimas décadas, después de heredar una economía devastada por el kirchnerismo, puede tener imagen intacta a mitad de mandato. La inflación que bajó de manera sostenida, el superávit fiscal recuperado por primera vez en años y el orden macroeconómico que hoy empieza a sentirse en el bolsillo de la gente tienen un costo político de corto plazo que el Gobierno asume con responsabilidad.
En la comparación directa entre Milei y Bullrich, la ministra de Seguridad supera al Presidente en 21 de los 24 distritos, algo lógico considerando el desgaste natural de estar al frente del Poder Ejecutivo en medio de reformas estructurales. Milei solo la supera en Almirante Brown, Lomas de Zamora y Malvinas Argentinas, por márgenes mínimos.
Lejos de ser una mala noticia para La Libertad Avanza, el dato confirma la fortaleza de un espacio con dos liderazgos complementarios: un presidente que ordena las cuentas del país y una ministra que mantiene alta valoración incluso en los bastiones históricos del PJ bonaerense. El verdadero desafío sigue siendo Kicillof, que deberá explicarle a los vecinos de San Isidro, Vicente López y Tigre por qué, mientras Nación ordena la macroeconomía, la provincia que gobierna sigue entre las peor administradas del país.