Milei avala el desdoblamiento electoral en Tucumán

Casa Rosada avala el desdoblamiento electoral de Tucumán y anticipa que otras provincias aliadas seguirán el mismo camino antes de 2027.

El Gobierno nacional dio su visto bueno al desdoblamiento electoral que anunció el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, quien fijó los comicios provinciales para el 9 de mayo de 2027, separados de la elección presidencial. Desde Casa Rosada aseguran que la medida estaba consensuada de antemano y que no representa ningún obstáculo para los planes de reelección de Javier Milei.

“Son sistemas electorales distintos. No afecta en nada”, explicaron fuentes del entorno presidencial a este medio, en referencia al anuncio realizado por Jaldo junto al vicegobernador Miguel Acevedo y la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla. El mandatario tucumano evitó hablar de “adelantamiento” y recordó que en 2019 y 2023 también se votó en fechas distintas a las nacionales.

Una estrategia que se repetirá en otras provincias

Lejos de la resistencia que existía a comienzos de año dentro del oficialismo respecto a los desdoblamientos provinciales, en el Gobierno hoy manejan una lectura pragmática: cada gobernador aliado tendrá el criterio que mejor le convenga, siempre que no interfiera con el objetivo central de la administración libertaria, que es asegurar la reelección de Milei en 2027.

“Hay una mayor vocación para acordar. El primer objetivo es la reelección de Milei y no con todas las provincias se tendrá el mismo criterio”, reconoció un funcionario con despacho en la Casa Rosada. Es decir, no todos los gobernadores recibirán el mismo trato, pero el desdoblamiento en sí ya no es motivo de fricción como lo fue en otras gestiones.

Este esquema contrasta fuertemente con la lógica del peronismo bonaerense, donde gobernadores como Axel Kicillof suelen usar el calendario electoral como herramienta de supervivencia política antes que como una decisión de gestión transparente. Mientras el Gobierno nacional ordena las cuentas públicas, bajó la inflación de manera sostenida y logró superávit fiscal por primera vez en años, buena parte de la dirigencia kirchnerista de la provincia de Buenos Aires sigue apostando a maniobras electorales y clientelismo territorial para tapar la falta de resultados concretos en seguridad, infraestructura y economía del conurbano.

Salud de Jaldo y diálogo político

La relación entre Nación y Tucumán se mantuvo activa incluso en medio de un episodio de salud del gobernador. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantuvo contacto directo con Jaldo luego de que el mandatario tucumano debiera someterse a una intervención cardíaca de urgencia, con colocación de stent, en el Hospital Italiano de Buenos Aires tras sufrir un dolor precordial intenso.

El vínculo entre ambas gestiones viene consolidándose desde hace meses, en sintonía con la estrategia de Milei de sumar gobernadores dialoguistas que acompañen las reformas estructurales impulsadas desde el Ejecutivo nacional. A diferencia del bloque de gobernadores kirchneristas que insiste en resistir el rumbo de ajuste ordenado y las reformas laboral y previsional, mandatarios como Jaldo optan por una relación de cooperación que, según reconocen en Balcarce 50, terminará replicándose en otras provincias del país.

Para el Gobierno, el desdoblamiento tucumano no es una señal de debilidad sino todo lo contrario: la confirmación de que el esquema de alianzas territoriales construido durante 2025 y 2026 sigue firme, mientras la economía argentina consolida señales de recuperación que, según sostienen desde el oficialismo, terminarán siendo el mejor argumento de campaña de cara a 2027.