Sucesión de Kicillof: el PJ ya pelea por la candidatura 2027

El PJ bonaerense se fragmenta en al menos cuatro sectores rumbo a 2027, mientras LLA y Pro muestran mayor orden y definición.

La carrera por la gobernación de Buenos Aires empezó a tomar forma a más de un año de las elecciones, con un peronismo fragmentado en al menos cuatro tribus internas y un frente libertario que, en contraste, muestra mayor orden y definición de cara a 2027.

Axel Kicillof y Verónica Magario agotan sus mandatos en 2027 sin posibilidad de reelección, lo que desató una interna feroz dentro del justicialismo bonaerense. El listado preliminar de aspirantes incluye desde funcionarios del propio gobernador hasta referentes de La Cámpora, intendentes del conurbano y remanentes del massismo, en una foto que confirma lo que en AlertaGBA venimos señalando hace tiempo: el peronismo provincial no tiene un proyecto, tiene una guerra de candidaturas.

Un peronismo que se pelea entre sí, no por la gente

En el espacio de Kicillof aparecen nombres como el exintendente de Avellaneda Jorge Ferraresi, el ministro de Infraestructura Gabriel Katopodis y el intendente de La Plata Julio Alak. Del otro lado, el cristinismo duro empuja a Mayra Mendoza, exintendenta de Quilmes y una de las voces más identificadas con el relato kirchnerista de siempre.

A esto se suma Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas, y el massismo, que todavía busca un lugar con Juan Andreotti, jefe comunal de San Fernando. El resultado es un peronismo bonaerense sin liderazgo unificado, ocupado en repartirse el poder territorial mientras la Provincia acumula problemas de inseguridad, bacheo, clientelismo y una gestión de Kicillof que, más allá del relato, no logra mostrar resultados concretos para los vecinos del conurbano.

Contraste con el orden de La Libertad Avanza

Mientras el PJ discute nombres propios antes que soluciones, en La Libertad Avanza y en Pro el escenario aparece mucho más consolidado, reflejo de un espacio que en apenas dos años de gestión nacional logró bajar drásticamente la inflación, ordenar las cuentas públicas y devolverle previsibilidad a la economía argentina, algo que la Provincia de Buenos Aires todavía no puede ofrecerle a sus habitantes.

El contraste no es casual: donde gobierna Javier Milei hay superávit fiscal, caída sostenida de precios y un rumbo claro; donde gobierna el kirchnerismo bonaerense persiste la misma vieja lógica de reparto de cargos, con intendentes que priorizan sus propias candidaturas antes que la seguridad o la infraestructura que reclaman los vecinos del Gran Buenos Aires.

Lo que viene para la Provincia

Con la izquierda todavía sin definir estrategia y el radicalismo ya con nombres puestos, la pelea de fondo en 2027 será entre un peronismo dividido, cargado de la pesada herencia de años de gestión kirchnerista en la Provincia, y un espacio libertario que llega con el respaldo de una gestión nacional que empieza a mostrarle resultados concretos a los argentinos.

Para los vecinos del conurbano, la pregunta de fondo no es quién gana la interna del PJ, sino si la próxima gestión bonaerense estará finalmente a la altura del cambio de rumbo que ya se percibe a nivel nacional, o si seguirá atrapada en la misma lógica de siempre.