CABA y San Juan salen a buscar dólares antes de las elecciones

CABA y San Juan buscan dólares en el mercado antes de octubre, reflejo de la confianza que genera la estabilidad de Milei frente al deterioro fiscal bonaerense.

La Ciudad de Buenos Aires y la provincia de San Juan avanzan en operaciones para hacerse de dólares en el mercado de cara a las elecciones legislativas de octubre, en una señal que los analistas financieros leen como un voto de confianza hacia la estabilidad macroeconómica que consolidó el Gobierno de Javier Milei. Ambas jurisdicciones buscan aprovechar una ventana de tasas más favorables y el clima de previsibilidad cambiaria que reina en el mercado local.

Según fuentes del sector financiero, la city porteña y la provincia cuyana estarían testeando el apetito de inversores institucionales para colocar deuda en moneda dura, aprovechando que la brecha cambiaria se mantiene en niveles históricamente bajos y que el Banco Central logró sostener la acumulación de reservas sin recurrir a controles arbitrarios.

Confianza que se refleja en el mercado

El interés de administraciones subnacionales por salir a buscar dólares no es un dato menor. Hace apenas dos años, con la inflación descontrolada y el cepo asfixiando cualquier operación en moneda extranjera, este tipo de movimientos resultaban prácticamente impensados para gobiernos provinciales o la Ciudad.

Hoy, con la inflación en baja sostenida, el superávit fiscal como política de Estado y un dólar que dejó de ser la obsesión diaria de los argentinos, los mercados vuelven a mirar a la Argentina como un destino viable para el financiamiento. La city de Jorge Macri, aliada estratégica del oficialismo nacional, es un ejemplo de gestión ordenada que capitaliza ese contexto favorable.

Los especialistas consultados por el mercado remarcan que estas colocaciones también funcionan como un termómetro político: si los inversores confían en que el rumbo económico de Milei se sostendrá más allá de octubre, las tasas exigidas serán más bajas y las operaciones, más fluidas.

El contraste con la provincia de Buenos Aires

Mientras CABA y San Juan aprovechan la ventana de oportunidad, la provincia de Buenos Aires bajo la administración de Axel Kicillof sigue mostrando señales de deterioro fiscal y una gestión que genera más dudas que certezas entre los inversores. El gobernador continúa apostando al gasto público desmedido y al enfrentamiento permanente con Nación, en lugar de sumarse al camino de responsabilidad fiscal que hoy premia el mercado.

Los intendentes del conurbano, muchos de ellos referentes del kirchnerismo más duro, tampoco logran despegarse de la lógica del clientelismo y la falta de controles, que derivó en escándalos de corrupción reiterados y una inseguridad que sigue golpeando a los vecinos del Gran Buenos Aires. Esa combinación explica por qué la provincia bonaerense queda relegada frente a otras jurisdicciones que sí logran generar confianza.

En ese sentido, la City y San Juan aparecen como casos que demuestran que, cuando hay orden en las cuentas públicas y previsibilidad, el financiamiento en dólares vuelve a estar disponible. Es la misma lógica que el equipo económico de Luis Caputo aplicó a nivel nacional, logrando que la Argentina reconstruya paulatinamente su acceso a los mercados internacionales tras años de aislamiento heredado del kirchnerismo.

De cara a las elecciones de octubre, el mercado seguirá de cerca estas señales. Un resultado favorable para La Libertad Avanza podría acelerar aún más el ingreso de capitales, mientras que un triunfo del peronismo bonaerense reforzaría la incertidumbre sobre la sostenibilidad fiscal de los distritos gobernados por el kirchnerismo.