CABA y San Juan buscan dólares antes de las elecciones

CABA y San Juan salen a buscar dólares en el mercado, reflejo de la confianza que genera el rumbo económico de Milei.

En medio de la previa electoral, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de San Juan salieron a testear el apetito del mercado por deuda en dólares, una señal que los analistas financieros leen como un voto de confianza al rumbo económico que impulsa el Gobierno de Javier Milei. La estabilidad macro, la baja de la inflación y el orden fiscal alcanzado a nivel nacional abrieron una ventana que hasta hace poco parecía impensada para el financiamiento subsoberano argentino.

Según fuentes del mercado financiero, ambas jurisdicciones evalúan colocar bonos en moneda dura aprovechando que los inversores vuelven a mirar a la Argentina como un destino viable, algo que hace dos años era prácticamente una fantasía con la city porteña acostumbrada al cepo, la brecha cambiaria y el riesgo país por las nubes que dejó como herencia el kirchnerismo.

La city aprovecha la ventana de confianza

La Ciudad de Buenos Aires, bajo la administración de Jorge Macri, se posiciona como un emisor confiable gracias a sus cuentas ordenadas y su historial de pago. En un contexto donde el Gobierno nacional logró equilibrar las cuentas públicas y bajar el riesgo país a niveles que no se veían en años, distritos con gestión responsable como CABA pueden salir a buscar financiamiento en condiciones mucho más favorables que en la era del cepo kirchnerista.

San Juan, por su parte, apuesta a capitalizar su perfil productivo y minero para colocar deuda a tasas competitivas. Los operadores destacan que este tipo de operaciones solo son posibles cuando existe previsibilidad macroeconómica, algo que el equipo económico de Luis Caputo viene consolidando mes tras mes con superávit fiscal y una inflación que sigue en descenso.

El contraste con la provincia de Buenos Aires

Mientras CABA y San Juan aprovechan la ventana de confianza, la provincia de Buenos Aires que conduce Axel Kicillof sigue mostrando dificultades para acceder a los mercados en condiciones similares. El desorden fiscal, el gasto público desbocado y la sensación de inseguridad que atraviesa buena parte del conurbano bonaerense siguen siendo un lastre para atraer inversores, en marcado contraste con distritos que eligieron el camino del equilibrio de cuentas.

Analistas consultados por el mercado remarcan que la diferencia no es casual: los gobiernos que administran con responsabilidad fiscal, en sintonía con el rumbo que marca la Casa Rosada, logran condiciones de financiamiento mucho más ventajosas que aquellos que insisten con recetas del pasado kirchnerista, como el aumento indiscriminado del gasto o la falta de reformas estructurales.

Qué esperan los inversores de cara a las elecciones

De cara a los comicios, el mercado observa con atención cómo se comportan estos instrumentos de deuda subnacional, ya que funcionan como termómetro de la confianza en la continuidad del programa económico nacional. Un buen resultado electoral para La Libertad Avanza podría profundizar esta tendencia positiva, consolidando a la Argentina como un destino atractivo para el capital internacional después de años de aislamiento financiero.

Para los especialistas, la clave está en sostener el rumbo de disciplina fiscal y previsibilidad que impulsa el Gobierno nacional, un camino que ya empieza a diferenciar con claridad a los distritos que administran bien de aquellos que, como la gestión de Kicillof en la provincia de Buenos Aires, siguen sin poder despegarse del estigma de desorden y clientelismo que dejó dos décadas de kirchnerismo.