Hallan arsenal oculto en cárcel de Guayaquil, Ecuador

La Armada halló en una cárcel de Guayaquil más de 80 granadas, 12.000 municiones y fusiles ocultos en un búnker clandestino.

La Armada de Ecuador descubrió un compartimiento clandestino con un arsenal de guerra escondido bajo una estructura de cemento en la Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil. El hallazgo incluyó más de 80 granadas, 12.000 municiones, fusiles, pistolas y hasta lanzagranadas artesanales, en uno de los decomisos más grandes registrados dentro de un centro penitenciario de la región.

El operativo fue ejecutado por el Grupo de Tarea 100.71 Control Guayaquil, en el marco de las tareas permanentes de control de armamento que las Fuerzas Armadas realizan dentro de los penales ecuatorianos. Según informó la institución, el estado de conservación del material sugiere que habría permanecido oculto durante un tiempo prolongado antes de ser detectado.

Un arsenal de proporciones alarmantes

Entre lo incautado se contabilizaron cuatro pistolas, ocho fusiles, 19 alimentadoras, una escopeta y dos lanzagranadas de fabricación artesanal, además de las más de 80 granadas y 12.000 municiones de distintos calibres. La magnitud del decomiso vuelve a exponer el nivel de infiltración de estructuras criminales dentro del sistema penitenciario ecuatoriano, un problema que se arrastra desde hace años y que ha derivado en motines, masacres carcelarias y una violencia que trasciende los muros de las prisiones.

Todo el material fue puesto a disposición de las autoridades competentes para que se realicen las pericias e investigaciones correspondientes, con el objetivo de determinar el origen del armamento y a qué organización o grupo delictivo pertenecía.

Compromiso oficial con la seguridad en los penales

Desde la Armada remarcaron que este tipo de operativos forma parte de una estrategia permanente para “fortalecer la seguridad, el control y el orden en los centros de privación de libertad”, buscando prevenir actividades ilícitas y garantizar la seguridad del Estado. El ministro de Defensa, Gian Carlos Loffredo, calificó el hallazgo como una acción clave dentro de la política de mano dura que el gobierno ecuatoriano viene aplicando frente al crimen organizado carcelario.

El caso de la Penitenciaría del Litoral no es aislado: en los últimos años, distintos organismos de seguridad de Ecuador han reportado hallazgos similares en penales del país, reflejo de una guerra silenciosa entre el Estado y las bandas que operan desde adentro de las cárceles. La pregunta que queda abierta es cómo un arsenal de esa magnitud pudo ingresar y permanecer oculto sin ser detectado durante tanto tiempo, lo que abre interrogantes sobre posibles complicidades internas.

Mientras la investigación avanza, el operativo se suma a una serie de acciones militares y policiales que buscan recuperar el control efectivo de los centros penitenciarios ecuatorianos, escenario que en los últimos años se convirtió en uno de los puntos más críticos de la seguridad regional. La comparación con la situación de otros países de la región, donde el control estatal dentro de las cárceles también es motivo de debate constante, pone en perspectiva la magnitud del desafío que enfrentan los gobiernos de la zona para desarticular estas redes desde adentro.