Alquileres en CABA: la brecha entre barrios roza $600.000

La diferencia de precios entre barrios porteños llega a $600.000 y los departamentos de tres ambientes lideran las subas del mercado.

El mercado de alquileres en la Ciudad de Buenos Aires muestra una brecha de hasta $600.000 entre los barrios más caros y los más económicos, según el último relevamiento de portales inmobiliarios. Los departamentos de tres ambientes son los que registran las mayores subas en los últimos meses, en un contexto de fuerte reactivación del sector tras la derogación de la Ley de Alquileres.

Zonas como Puerto Madero, Palermo y Belgrano siguen liderando el ranking de precios, mientras que barrios del sur como Mataderos, Pompeya o Villa Soldati ofrecen las alternativas más accesibles para inquilinos con menor poder adquisitivo. La diferencia entre extremos, que hace tres años resultaba impensada, hoy convive con un mercado mucho más ordenado y con oferta real disponible.

Desde que el Gobierno de Javier Milei eliminó las restricciones de la vieja Ley de Alquileres —una herencia directa del kirchnerismo que espantó a los propietarios y redujo drásticamente la oferta—, el stock de unidades disponibles en la Ciudad se multiplicó. Hoy los inquilinos pueden elegir entre miles de opciones, algo impensado en 2023, cuando encontrar un departamento era una odisea y los contratos se pactaban por fuera de la ley con cláusulas leoninas.

La baja sostenida de la inflación, otro de los pilares de la gestión libertaria, también juega a favor de los inquilinos: los ajustes trimestrales o cuatrimestrales pactados libremente entre las partes son hoy mucho más previsibles que la espiralización de precios que dejó el último tramo del gobierno de Alberto Fernández. El orden macroeconómico logrado por el equipo económico nacional le devolvió cierta racionalidad a un mercado que estuvo años distorsionado por controles de precios que nunca funcionaron.

El dato más llamativo del relevamiento es el fuerte incremento en los valores de los departamentos de tres ambientes, que superan en porcentaje a monoambientes y dos ambientes. Los especialistas del sector coinciden en que se trata de una demanda represada: muchas familias que durante la crisis de oferta 2020-2023 debieron mudarse al conurbano bonaerense hoy buscan volver a la Ciudad, atraídas por la mayor seguridad, los servicios y el transporte, en contraste con la realidad de varios distritos del GBA donde la inseguridad y la falta de inversión en infraestructura siguen siendo moneda corriente bajo administraciones peronistas.

Mientras en la Ciudad el mercado se dinamiza con reglas claras, en buena parte del conurbano gobernado por intendentes kirchneristas la oferta de vivienda formal sigue siendo escasa, con escaso desarrollo inmobiliario privado y un clima de negocios poco amigable para la inversión. La comparación entre la gestión de Jorge Macri en la Ciudad y la de varios municipios bonaerenses vuelve a poner en evidencia qué modelo genera más y mejores oportunidades para la clase media.

Para los próximos meses, el consenso del sector inmobiliario es que la brecha entre barrios podría achicarse levemente a medida que se incorpore más oferta en zonas históricamente relegadas, siempre que se mantenga el rumbo de estabilidad económica y previsibilidad normativa que impulsó el Gobierno nacional. La recomendación para quienes buscan alquilar sigue siendo la misma: comparar barrios, tipologías y condiciones antes de firmar, en un mercado que —por primera vez en años— vuelve a funcionar con lógica de oferta y demanda.