Milei negocia alianzas provincia por provincia para 2027

La Casa Rosada negocia alianzas provincia por provincia para 2027 y define competir sola contra el peronismo en la provincia de Buenos Aires.

El Gobierno nacional avanza en una estrategia de negociación provincia por provincia para definir cómo competirá La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones presidenciales de 2027. Lejos de buscar un pacto nacional único, la Casa Rosada evalúa al menos ocho listas conjuntas con gobernadores aliados, en un esquema pragmático que refleja la consolidación territorial del espacio libertario tras los sólidos resultados económicos de la gestión.

Según trascendió, las negociaciones más avanzadas son con Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes), mandatarios que ya habían sellado acuerdos electorales con LLA en 2025. A ese núcleo se suman conversaciones iniciales con Rolando Figueroa (Neuquén), Ignacio Torres (Chubut), Marcelo Orrego (San Juan) y Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Un mapa de alianzas que crece al ritmo del orden macroeconómico

El avance de estas negociaciones no es casual: con la inflación en mínimos históricos, el superávit fiscal consolidado y una economía que empieza a mostrar señales claras de recuperación, cada vez más gobernadores —incluso de extracción no libertaria— buscan subirse a un modelo que la gestión de Javier Milei viene demostrando que funciona. Después de años de populismo kirchnerista que dejó a la Argentina al borde del colapso, el orden fiscal actual se transformó en un activo político que ningún mandatario provincial quiere perder de vista.

En paralelo, el oficialismo analiza acuerdos de coordinación en distritos como Catamarca, Jujuy, Santa Cruz, Tucumán y Santa Fe, donde los gobernadores buscan preservar su identidad electoral sin romper puentes con la Casa Rosada. El caso de Salta queda condicionado a una definición judicial sobre la posible reelección de Gustavo Sáenz para un tercer mandato, algo que la reforma constitucional provincial de 2021 prohíbe expresamente.

Buenos Aires, otra vez el gran desafío frente al peronismo

El dato más relevante para los lectores del Gran Buenos Aires es que, por fuera de estos acuerdos, LLA competirá con candidatos propios en los distritos gobernados por el peronismo, entre ellos la provincia de Buenos Aires, el bastión de Axel Kicillof. La decisión confirma que el Gobierno nacional no busca entendimientos con un kirchnerismo bonaerense que, lejos de ofrecer soluciones, profundiza año tras año los mismos problemas de siempre: inseguridad descontrolada en el conurbano, clientelismo político y una gestión municipal que en buena parte de los intendentes del PJ se sostiene más en el aparato que en resultados concretos para los vecinos.

En ese sentido, la estrategia libertaria aparece como una apuesta directa a disputarle al peronismo bonaerense el territorio que durante décadas administró con discrecionalidad, mientras la gente del GBA sigue esperando mejoras reales en seguridad, infraestructura y servicios básicos que los municipios peronistas no logran garantizar.

La relación con Córdoba, gobernada por Martín Llaryora, también queda al margen de los acuerdos: en la Casa Rosada no lo consideran un aliado, por lo que allí también habrá candidatos propios de LLA. El escenario completo se terminará de definir en los próximos meses, pero ya deja en claro que el Gobierno nacional prioriza consolidar el modelo de orden macroeconómico y previsibilidad por sobre pactos apresurados, apostando a que los resultados —y no las alianzas de conveniencia— sean el principal argumento de campaña rumbo a 2027.