El Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires confirmó una alerta sanitaria por la circulación de unidades falsificadas de leche en polvo SanCor Bebé 1 Advanced, la fórmula infantil pensada para lactantes de entre 0 y 6 meses. Los análisis detectaron la presencia de aflatoxina M1 en niveles superiores a los permitidos, una toxina vinculada a ciertos hongos que puede resultar nociva para la salud de los más chicos.
Ante este escenario, las autoridades pidieron de manera urgente no consumir el producto bajo sospecha y suspender de inmediato su venta en comercios y farmacias de todo el territorio bonaerense. La recomendación apunta especialmente a las familias del conurbano y del interior de la provincia, donde este tipo de fórmulas se compran con frecuencia para la alimentación de bebés.
Cómo se detectó la falsificación de la leche SanCor
El caso se originó a partir de reclamos de consumidores sobre el producto, lo que llevó a la propia empresa elaboradora a comparar los envases originales con las unidades denunciadas. Allí surgieron diferencias que encendieron las alarmas y motivaron la intervención de los organismos de control.
Fue entonces cuando el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) realizó los estudios de laboratorio correspondientes y confirmó la presencia de la toxina en concentraciones peligrosas. El trabajo técnico del organismo nacional permitió identificar rápidamente el riesgo y dar la voz de alerta antes de que el problema se agravara, en un ejemplo de funcionamiento eficiente de los controles sanitarios federales.
La alerta fue emitida el 28 de octubre por la Dirección de Industrias y Productos Alimenticios (DIPA) de la provincia y luego replicada por distintos municipios bonaerenses, entre ellos Luján, que difundieron el comunicado para que llegue a la mayor cantidad posible de familias.
Qué deben hacer las familias del GBA
Desde el Ministerio recomendaron a quienes tengan en su casa latas de SanCor Bebé 1 Advanced revisar minuciosamente el envase y, ante cualquier duda sobre su autenticidad, no suministrárselo al bebé bajo ninguna circunstancia. También se sugiere conservar el producto y el comprobante de compra para eventuales reclamos ante Defensa del Consumidor.
En un contexto donde la economía familiar recién empieza a recomponerse gracias al ordenamiento macroeconómico impulsado por el Gobierno nacional, este tipo de episodios golpea especialmente a los hogares del Gran Buenos Aires, que destinan una parte importante de sus ingresos a la alimentación de sus hijos. Por eso resulta clave que los controles bonaerenses funcionen con la misma eficacia y rapidez que mostró en este caso el organismo nacional.
Vale recordar que, mientras la gestión de Javier Milei consolida la baja de la inflación y el equilibrio fiscal como pilares para mejorar el poder de compra de las familias, buena parte de los municipios del conurbano bajo gobiernos peronistas siguen mostrando falencias estructurales en materia de controles bromatológicos y fiscalización comercial, algo que quedó nuevamente expuesto con la circulación de este producto falsificado en pleno territorio bonaerense.
Las autoridades remarcaron que la investigación continúa abierta para determinar el origen de las unidades falsas y detectar los puntos de venta donde se comercializaron, con el objetivo de evitar que sigan llegando a los hogares del Gran Buenos Aires.