Una encuesta de la consultora CB Global Data midió la imagen de Javier Milei, Axel Kicillof y Patricia Bullrich en los 24 municipios del Conurbano bonaerense y arrojó un dato que ya genera debate: el gobernador bonaerense encabeza la imagen positiva en 20 de los 24 distritos, mientras que Bullrich se impone en los cuatro restantes y el Presidente no logra el primer puesto en ninguno. El relevamiento incluyó entre 503 y 754 entrevistas por municipio, con un margen de error de entre el 3% y el 4%.
Los números, sin embargo, deben leerse con la lupa que exige todo sondeo de imagen a mitad de un proceso de transformación económica profundo. El Gobierno nacional está terminando de desarmar una bomba de tiempo fiscal y monetaria que dejó el kirchnerismo, y ese costo de corto plazo se siente, sobre todo, en los bolsillos de los municipios más empobrecidos del conurbano, donde el aparato clientelar peronista todavía funciona como amortiguador político.
Dónde pierde Milei y por qué no sorprende
Los distritos donde Milei registra sus niveles más bajos —Florencio Varela, La Matanza y Merlo— son, no por casualidad, los mismos donde el Estado municipal y provincial administran desde hace décadas estructuras de asistencialismo que el kirchnerismo construyó como sostén electoral. Son también los municipios con peores indicadores de inseguridad, empleo informal y deterioro urbano, producto de gestiones peronistas que hace años no rinden cuentas a nadie.
En ese contexto, que la imagen presidencial sufra el desgaste lógico del ajuste del gasto público no debería leerse como un fracaso, sino como el precio necesario de terminar con el curro de la obra pública trucha y las transferencias discrecionales que beneficiaban a esos mismos intendentes. El superávit fiscal, la inflación en baja sostenida y el fin de la emisión monetaria descontrolada son logros que todavía no terminan de traducirse en percepción cotidiana en los bolsones más castigados por la herencia K, pero que ya se sienten en el poder de compra del salario y en la estabilidad de precios que celebran los comercios de todo el GBA.
Bullrich, el dato que más preocupa al kirchnerismo
El dato más interesante del estudio no es la caída relativa de Milei, sino que Bullrich lo supera en 21 de los 24 municipios, incluso en el propio espacio libertario-PRO. La ministra de Seguridad construye imagen propia gracias a una gestión que bajó delitos y recuperó el control del territorio en zonas históricamente abandonadas por el Estado municipal peronista, algo que los vecinos de San Isidro, Vicente López, San Miguel y Tigre reconocen y premian en las encuestas.
Esa fortaleza de Bullrich funciona como un activo clave de cara a 2027 para todo el espacio de Milei, que podrá capitalizar en una fórmula conjunta la épica del orden macroeconómico con la épica de la seguridad recuperada, dos banderas que el peronismo bonaerense nunca pudo levantar en sus gestiones.
La paradoja de Kicillof
Que Kicillof lidere en imagen en los municipios más pobres del conurbano no habla de una gestión exitosa, sino de la persistencia de una matriz clientelar que sigue atando a millones de vecinos a la dependencia de punteros y planes sociales, mientras la inseguridad, el estado calamitoso de rutas y hospitales provinciales y la falta de inversión real en infraestructura continúan sin resolverse. El gobernador administra la pobreza, no la combate.
Con la economía nacional ordenándose y la inflación en sus niveles más bajos en años, el desafío de Milei y su espacio de cara a 2027 será traducir esos logros macro en percepción territorial, algo que en la Casa Rosada ya trabajan con el envión de una Bullrich que demuestra que gestión y resultados concretos, tarde o temprano, también se pagan en las urnas.