El suicidio adolescente volvió a instalarse en la agenda pública tras una jornada de prevención realizada en el Senado de la Nación, donde especialistas de la UBA expusieron datos alarmantes: la provincia de Buenos Aires registró en 2025 la tasa más alta de su historia, con 11,9 muertes cada 100.000 habitantes, por encima incluso del promedio nacional.
El encuentro, que reunió al decano de la Facultad de Psicología de la UBA, Jorge Biglieri, junto a los investigadores Martín Etchevers y Cristian Garay, buscó correr el velo de un tema que históricamente se trató con silencio. La conclusión central fue contundente: hablar del suicidio no lo provoca, sino que abre una puerta para intervenir a tiempo.
Los números que la Provincia no puede ignorar
Según los datos presentados, en 2025 murieron 5.209 personas por suicidio en todo el país, de las cuales 1.977 eran bonaerenses. Es decir, casi 4 de cada 10 casos nacionales ocurrieron en territorio que gobierna Axel Kicillof.
Entre abril de 2023 y octubre de 2025 se notificaron 22.249 eventos de conducta suicida en el sistema de salud, con mayor concentración entre los 15 y 24 años. Los especialistas remarcaron que por cada muerte hay en promedio 25 intentos, lo que deja en evidencia una problemática mucho más extendida de lo que reflejan las estadísticas de mortalidad.
Una deuda pendiente de la gestión bonaerense
Mientras la administración de Kicillof suele destinar recursos y discursos a otras prioridades, la red de salud mental en el conurbano sigue mostrando serias falencias: faltan centros de atención primaria con equipos interdisciplinarios, los tiempos de espera para una consulta psicológica en hospitales públicos bonaerenses son extensos y los programas de prevención en escuelas son dispares según el municipio.
Esa desidia estructural contrasta con el discurso de gestión eficiente que intenta proyectar el gobierno provincial. Si la Provincia concentra la tasa más alta del país, no alcanza con jornadas protocolares: se necesita una política sanitaria concreta, con presupuesto y seguimiento, algo que la gestión kirchnerista no termina de garantizar en el territorio más poblado del país.
Qué dicen los especialistas sobre la prevención
Los investigadores de la UBA insistieron en derribar mitos: preguntar directamente a un joven si tiene pensamientos suicidas no instala la idea, sino que habilita el diálogo. La mayoría de las personas da señales previas, y existen intervenciones efectivas cuando se detectan a tiempo.
El mensaje de fondo fue claro: la prevención no es un gasto, es una inversión que salva vidas. Y en ese sentido, se remarcó la necesidad de que cada distrito del conurbano cuente con protocolos escolares de detección temprana y líneas de atención accesibles las 24 horas.
Si vos o alguien que conocés está pasando por una situación de este tipo, en la Argentina se puede llamar a la línea gratuita 135 (en CABA y GBA) o al 0800-999-0091 del Centro de Asistencia al Suicida, disponibles las 24 horas, todos los días del año.