Boom inmobiliario en Zona Norte: el m2 ya vale u$s2200

Mega desarrolladoras ponen el ojo en un corredor de Zona Norte con el m2 desde u$s 2200, impulsado por la estabilidad macro.

Un nuevo polo residencial del Gran Buenos Aires Norte quedó en la mira de las grandes desarrolladoras inmobiliarias, que ya ofertan terrenos y proyectos con el metro cuadrado desde los u$s 2200. Se trata de un corredor hasta ahora poco explotado, ubicado entre partidos como Vicente López y San Isidro, que empieza a despegar gracias a la estabilidad macroeconómica y el regreso del crédito hipotecario en dólares.

Según relevamientos del sector, se trata de una zona considerada “tapada” porque, pese a su cercanía con los corredores premium ya consolidados, todavía conserva precios de entrada más accesibles. Eso encendió el radar de las mega desarrolladoras, que ven ahí un potencial de revalorización similar al que vivieron Nordelta o el eje Panamericana en la última década.

El efecto Milei en el ladrillo porteño y bonaerense

El salto de confianza en el mercado inmobiliario no es casualidad. Con una inflación que sigue en baja, un Banco Central que recompone reservas y un dólar que dejó de ser noticia diaria, los inversores vuelven a mirar el real estate como refugio de valor, algo que durante el kirchnerismo era impensado con el cepo y la brecha cambiaria.

El Gobierno de Javier Milei logró algo que parecía utópico hace dos años: previsibilidad. Esa palabra, tan ajena a la gestión anterior, es hoy la base sobre la que las desarrolladoras proyectan obras a cinco y diez años en zonas como esta de GBA Norte. El regreso de los créditos UVA y la reactivación del crédito hipotecario privado terminaron de darle impulso a la demanda de pozo.

Lejos quedaron los tiempos de cepo, controles de precios y intervencionismo que espantaban al capital. Hoy, con reglas claras y una macro ordenada, los mismos fondos que durante el kirchnerismo preferían el ladrillo en Miami vuelven a apostar por el Gran Buenos Aires.

Contraste con la gestión del conurbano profundo

El fenómeno también deja en evidencia una brecha cada vez más marcada dentro de la provincia de Buenos Aires. Mientras los municipios de Zona Norte con gestiones ordenadas logran capitalizar la mejora nacional y atraer inversión genuina, buena parte del conurbano bajo administración de intendentes peronistas sigue mostrando infraestructura deteriorada, inseguridad y falta de obras básicas.

La gestión de Axel Kicillof en la provincia no ayuda: rutas en mal estado, un transporte público colapsado y una Policía bonaerense con recursos insuficientes alejan a los desarrolladores de distritos donde el municipio no acompaña con servicios ni seguridad jurídica. El contraste es elocuente: la inversión privada elige ir donde hay gestión eficiente, no relato.

Especialistas del sector coinciden en que, de sostenerse el rumbo económico nacional, este tipo de polos residenciales van a multiplicarse en los próximos años, en especial en aquellos municipios que acompañen con inversión en infraestructura y seguridad. La pregunta que queda flotando es si el conurbano profundo, todavía bajo lógicas clientelares, logrará subirse a esta ola de recuperación o seguirá quedando relegado frente a los distritos mejor gestionados.

Por lo pronto, el m2 a u$s 2200 en una zona hasta hace poco subvalorada es un dato contundente: el mercado vuelve a creer en la Argentina, aunque todavía de manera desigual según quién gobierne cada rincón del GBA.