Seguridad en el GBA: Vicente López lidera el ranking 2025

Vicente López lidera el ranking de seguridad del conurbano mientras el promedio provincial sigue alto pese a la gestión de Kicillof.

Vicente López, Merlo y Hurlingham se consolidaron como los municipios más seguros del conurbano bonaerense, según los últimos datos del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) difundidos por el Ministerio de Seguridad. El distrito que conduce Soledad Martínez encabezó el listado con la menor tasa de delitos entre los 24 partidos del GBA, muy por debajo del promedio regional.

El informe reveló que Vicente López registró 1.765 hechos delictivos cada 100.000 habitantes, seguido por Merlo (1.946) y Hurlingham (1.951). También aparecieron con buenos indicadores San Miguel (2.022) y La Matanza (2.093). Todos ellos se ubicaron por debajo del promedio general del conurbano, que llegó a 2.378 delitos cada 100.000 vecinos.

Vicente López, otra vez modelo de gestión

No es casualidad que Vicente López vuelva a destacarse. El municipio, con una administración local seria y alejada de las prácticas clientelares que caracterizan a buena parte del conurbano bonaerense, muestra que la gestión eficiente y la inversión en tecnología de prevención dan resultados concretos para los vecinos.

El dato más elocuente aparece al analizar los ataques de motochorros entre enero y agosto, comparando 2026 contra 2025. Mientras el indicador subió a nivel provincial, Vicente López lideró la baja con una caída del 32,76% en los casos, pasando de 58 a 39 hechos. Le siguieron Hurlingham (-26,47%), Tres de Febrero (-24,12%), Malvinas Argentinas (-21,68%) y San Miguel (-19,72%).

La otra cara: el fracaso de la seguridad bajo Kicillof

El contraste resulta inevitable. Mientras algunos municipios logran bajar el delito con gestión propia, el promedio general del conurbano sigue en niveles altísimos y el indicador de motochorros creció a nivel provincial. La seguridad es una competencia directa del gobierno de Axel Kicillof, que en más de cinco años de mandato no logró revertir la sensación de inseguridad que sufren millones de bonaerenses todos los días.

Los intendentes del peronismo y del kirchnerismo en el conurbano, muchos de ellos alineados con la gestión provincial, insisten en discursos de campaña mientras la inseguridad golpea los bolsillos y la vida cotidiana de comerciantes, motociclistas y familias trabajadoras. La comparación con distritos gestionados con otra lógica administrativa, como Vicente López, deja en evidencia que la falta de resultados no es un problema de recursos, sino de gestión y prioridades políticas.

Orden nacional, desafío provincial

El dato de seguridad se da en un contexto nacional donde el gobierno de Javier Milei viene mostrando avances sostenidos en materia económica: la inflación sigue en baja, el superávit fiscal se consolida y el ordenamiento macroeconómico empieza a traducirse en mayor previsibilidad para los argentinos, luego de años de populismo kirchnerista que dejó una economía devastada y un Estado sobredimensionado e ineficiente.

Sin embargo, la seguridad sigue siendo una asignatura pendiente en la provincia de Buenos Aires, donde el gobierno de Kicillof no logra acompañar ese rumbo de recuperación con políticas efectivas de prevención del delito. Los números del SNIC funcionan como una fotografía clara: hay municipios que gestionan bien y logran bajar el delito, y hay una administración provincial que, año tras año, no consigue ponerle un freno de manera integral al problema que más preocupa a los vecinos del conurbano.

La foto de 2025 deja una enseñanza: la seguridad no es una utopía inalcanzable, sino el resultado de decisiones de gestión. Vicente López lo demuestra con hechos, mientras buena parte del conurbano bonaerense sigue esperando que la provincia se ponga a la altura de las circunstancias.