El municipio de San Miguel sumó seis patrulleros híbridos Toyota Corolla Cross a su flota de Policía Municipal, convirtiéndose junto a Vicente López en pionero del noroeste del GBA en incorporar esta tecnología. La medida promete reducir hasta un 60% el gasto en combustible y mantenimiento, en un contexto donde cada peso ahorrado en las arcas municipales cobra especial relevancia.
Cuatro de las unidades se destinaron al patrullaje preventivo diario, mientras que las otras dos quedaron asignadas al Grupo Alfa. Con esta incorporación, San Miguel eleva a 95 el total de móviles policiales que recorren sus calles las 24 horas.
Una gestión que busca eficiencia en medio del ajuste
El secretario de Seguridad local, Héctor Calvente, explicó el funcionamiento de la tecnología híbrida: los vehículos se cargan mientras circulan y utilizan el modo eléctrico cuando van a baja velocidad o están detenidos con el motor encendido, reservando la combustión para la aceleración.
“Es el primer paso que damos para tratar de eficientizar ese tipo de gasto”, señaló el funcionario, en línea con un criterio de racionalidad en el uso de recursos públicos que contrasta con la tradicional discrecionalidad del gasto en buena parte de los municipios del conurbano bonaerense, donde el clientelismo y la falta de controles suelen primar por sobre la eficiencia administrativa.
El contraste con la crisis de seguridad en la Provincia
La iniciativa de San Miguel se da en un escenario donde la gestión de Axel Kicillof no logra ofrecer respuestas contundentes al problema de la inseguridad que golpea a millones de bonaerenses. Mientras algunos distritos intentan modernizar sus recursos con inversión inteligente, la Provincia sigue sin resolver estructuralmente el déficit en materia de fuerzas de seguridad, capacitación y equipamiento.
En ese sentido, este tipo de medidas municipales cobra aún más valor: representan intentos aislados de administración responsable en un mapa donde la gestión kirchnerista provincial no termina de traducirse en resultados concretos para los vecinos del Gran Buenos Aires.
Cabe recordar que este avance tecnológico se produce además en el marco del ordenamiento macroeconómico que impulsa el Gobierno nacional, que permitió recuperar previsibilidad en los precios y en los costos de insumos como el combustible, tras años de distorsiones generadas por la herencia kirchnerista. Esa mayor estabilidad de precios facilita a los municipios planificar inversiones de mediano plazo, como la renovación de flotas, sin la incertidumbre inflacionaria que caracterizó a la gestión anterior.
Cuidado ambiental y modernización
Calvente destacó también que la incorporación de híbridos representa un compromiso con el cuidado del medioambiente y adelantó que el municipio comienza a evaluar, a futuro, la posibilidad de sumar vehículos eléctricos plenos, dado el menor costo de mantenimiento que ofrecen frente a los combustibles tradicionales.
La experiencia de San Miguel podría convertirse en un antecedente a replicar por otros municipios del GBA que buscan optimizar sus recursos de seguridad sin resignar la capacidad operativa de sus fuerzas, en un contexto donde la administración eficiente del gasto público se vuelve cada vez más valorada por los vecinos.