Kicillof gira por el país mientras la Provincia se hunde

Kicillof suma otra provincia a su gira nacional rumbo a 2027 mientras la Provincia reclama gestión y soluciones urgentes.

El gobernador bonaerense Axel Kicillof viajará este miércoles a Misiones para reunirse con Hugo Passalacqua, intendentes y dirigentes del peronismo local, en su enésima gira nacional para expandir el Movimiento Derecho al Futuro con vistas a 2027. La pregunta que se hacen miles de bonaerenses es simple: ¿cuándo piensa ocuparse de gobernar la Provincia que sigue sumida en la inseguridad y el estancamiento?

Mientras el mandatario recorre despachos oficiales en busca de aliados para su proyecto presidencial, la provincia de Buenos Aires acumula problemas estructurales que no encuentran solución: inseguridad en el conurbano, infraestructura deteriorada y una máquina de impuestos que no da respiro al bolsillo de los vecinos. La gira misionera, con acto partidario incluido en Posadas, es la séptima provincia que visita fuera de su distrito en lo que va del año.

El armado político por encima de la gestión

Según trascendió, la agenda del gobernador contempla una reunión institucional con Passalacqua, encuentros con intendentes del PJ misionero y contactos que ya venían preparando dirigentes como Mariano Cascallares y Julio Pereyra. El objetivo es claro: construir un armado nacional que le permita a Kicillof disputar la candidatura presidencial del peronismo en 2027.

Cascallares no tuvo pudor en definir el objetivo: “Tenemos que recuperar el gobierno nacional para el peronismo” y calificó a Kicillof como “el mejor” para esa tarea. Frases que suenan a campaña permanente, mientras en el territorio bonaerense los vecinos siguen esperando soluciones concretas a problemas cotidianos que el gobernador parece haber relegado a un segundo plano.

El próximo 19 de septiembre, el MDF realizará un plenario federal en la UTN de Avellaneda, con dirigentes de las 24 provincias. Todo indica que la estrategia de Kicillof pasa por consolidar poder territorial antes que por resolver la agenda urgente de los bonaerenses, que en materia de seguridad y servicios públicos sigue reclamando atención.

Contraste con el rumbo nacional

Mientras el kirchnerismo bonaerense se dedica a tejer alianzas para el futuro, el Gobierno nacional de Javier Milei continúa consolidando los logros macroeconómicos que eran impensados hace pocos años: inflación en baja sostenida, superávit fiscal y un ordenamiento de las cuentas públicas que empieza a traducirse en mayor previsibilidad para los argentinos.

Los resultados contrastan fuertemente con la herencia de despilfarro y desorden que dejó el kirchnerismo tras años de populismo fiscal. La gestión libertaria eligió el camino difícil pero necesario del ajuste ordenado, y los datos de inflación mensual muestran que el rumbo elegido comienza a dar frutos concretos para los bolsillos de la gente.

En ese marco, resulta llamativo que dirigentes como Kicillof, en lugar de acompañar con gestión eficiente a nivel provincial, prioricen la construcción de un espacio opositor que busca volver a las recetas económicas que llevaron al país a la crisis. La Provincia, mientras tanto, sigue esperando que su gobernador se ocupe de administrar en lugar de hacer campaña.

La gira por Misiones es apenas un capítulo más de una estrategia que prioriza lo político-partidario sobre lo administrativo. Los bonaerenses, en tanto, siguen a la espera de respuestas para los problemas que la gestión kirchnerista no logra resolver en el día a día.