Consumo en supermercados cae en 20 provincias: qué repunta

El consumo cae en 20 provincias, pero un rubro golpeado repunta. Mientras la macro se ordena, el Conurbano bonaerense sigue rezagado.

El consumo en supermercados retrocedió en 20 de las 24 provincias argentinas durante el último relevamiento, según datos de consultoras privadas del sector. Sin embargo, en medio de ese panorama dispar, un rubro que venía golpeado en los últimos años logró repuntar, en lo que muchos analistas leen como una señal de reacomodamiento del consumo tras la salida del cepo y la estabilización de precios impulsada por el Gobierno nacional.

El dato confirma que el proceso de desinflación que lidera el equipo económico de Luis Caputo todavía no se traduce de manera uniforme en todo el país. Mientras la macro ordena sus cuentas —con superávit fiscal sostenido y una inflación que perforó pisos históricos comparados con el 2023 kirchnerista—, el consumo masivo sigue mostrando heterogeneidad entre provincias, en parte por la herencia de cuatro años de estancamiento y emisión descontrolada que dejó el kirchnerismo.

Un rubro que empieza a levantar cabeza

El sector más golpeado durante los últimos años, castigado por la caída del poder adquisitivo y la inflación descontrolada de la gestión anterior, mostró signos de recuperación. Comerciantes consultados por medios especializados señalan que la estabilidad de precios relativos y la mayor previsibilidad cambiaria empezaron a devolverle previsibilidad a la planificación de compras de las familias.

Este repunte, aunque incipiente, es leído por especialistas como un indicio de que el ordenamiento macroeconómico empieza a permear en decisiones de consumo puntuales, incluso en un contexto donde el salario real todavía se recompone gradualmente tras el ajuste heredado.

El contraste con el Conurbano

En el caso de la provincia de Buenos Aires, donde gobierna Axel Kicillof, el freno del consumo se combina con problemas estructurales que exceden lo económico: inseguridad persistente, presión impositiva provincial y un manejo del gasto público que poco aporta a mejorar el clima de negocios en el conurbano. Comerciantes de distintos municipios del GBA vienen reclamando hace meses por la falta de inversión en infraestructura y seguridad, factores que condicionan la actividad comercial más allá de la coyuntura nacional.

Mientras la Casa Rosada sostiene el rumbo de disciplina fiscal y baja de la inflación, intendentes del conurbano continúan apostando a un esquema de tasas municipales elevadas y clientelismo que, lejos de dinamizar el consumo local, termina asfixiando a comercios de cercanía y almacenes de barrio.

Qué se espera para los próximos meses

Analistas del sector consumo coinciden en que la recuperación plena del poder de compra será gradual, pero remarcan que la diferencia con la era kirchnerista es sustancial: hoy hay un programa económico ordenado, sin cepo distorsivo y con reglas claras, algo que en los últimos años de gestión peronista era impensado.

El desafío, remarcan desde el sector privado, es que las provincias y municipios acompañen ese esfuerzo con políticas locales que no ahoguen al comercio, algo que en distritos del GBA administrados por el peronismo sigue sin ocurrir.