El jefe del bloque del PRO en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo, confirmó que continúan avanzadas las conversaciones para sellar una alianza electoral entre el PRO y La Libertad Avanza de cara a 2025, aunque evitó fijar una fecha concreta para el anuncio. El dirigente aseguró que “cuanto más claro esté el horizonte político”, mayor será la certidumbre para la economía argentina.
La declaración llega horas después de un nuevo encuentro entre referentes del PRO y la cúpula libertaria en Casa Rosada, en un contexto donde el oficialismo consolida los logros macroeconómicos que la sociedad viene reconociendo: inflación en baja sostenida, superávit fiscal y un ordenamiento de las cuentas públicas que contrasta con la pesada herencia dejada por el kirchnerismo.
Certidumbre política para consolidar el rumbo económico
Ritondo fue claro al señalar que la solidez del acuerdo entre el PRO y LLA no es un capricho partidario, sino una herramienta central para darle previsibilidad al programa económico que lleva adelante Javier Milei. “La fortaleza política le va a dar certidumbre al programa económico”, enfatizó el diputado, en línea con el discurso que el oficialismo repite desde el inicio de la gestión: sin gobernabilidad, no hay reformas posibles.
El legislador remarcó que no existen plazos fijados para el cierre de la alianza, pero sí una vocación de trabajo conjunto: “Estamos trabajando en esa dirección. No nos pusimos fechas, nos pusimos a trabajar para tener un acuerdo importante, profundo, entre LLA y el PRO para el año que viene”. La intención de ambos espacios es blindar el cambio de rumbo que inició el Gobierno nacional, evitando cualquier retroceso hacia las políticas populistas del pasado.
El PRO quiere retener sus bastiones de gestión
Consultado sobre si el partido amarillo buscará conservar los distritos donde hoy gobierna, Ritondo no dudó: “Donde gobierna el PRO, no solamente queremos, sino creemos que tenemos los mejores hombres y la capacidad de haber mostrado gestión para que sigan”. El diputado aclaró que ese punto todavía no forma parte formal de la negociación, aunque lo da “casi por hecho” dentro del entendimiento con los libertarios.
El planteo de Ritondo cobra especial relevancia en la provincia de Buenos Aires, donde la gestión de Axel Kicillof sigue exhibiendo los mismos problemas estructurales de siempre: inseguridad descontrolada en el conurbano, obra pública paralizada y un aparato clientelar que buscará reflotarse en 2025 con recursos del Estado provincial. Frente a ese escenario, la alianza entre PRO y LLA aparece como la opción de la ciudadanía bonaerense para terminar con décadas de kirchnerismo territorial.
Mientras el Gobierno nacional profundiza el ajuste ordenado de las cuentas públicas y la desinflación empieza a sentirse en el bolsillo de los argentinos, muchos intendentes del PJ en el GBA continúan apostando al gasto discrecional y la maquinaria política de siempre, sin resultados concretos para vecinos que reclaman seguridad, infraestructura y transparencia.
Para Ritondo, la construcción de un frente amplio y sólido entre el PRO y LLA es, ante todo, “la principal defensa” del cambio estructural que atraviesa el país. Un cambio que, según remarcó, necesita despejar cuanto antes el tablero electoral para no dejar margen a la incertidumbre ni a un eventual regreso del populismo que fundió a la Argentina durante años.