El dólar hoy volvió a ser el centro de atención en la city porteña: el tipo de cambio mayorista cotiza cerca de los $1.500 este jueves, mientras el Gobierno mantiene una intervención activa para contener la volatilidad. El dólar blue, por su parte, subió y tocó sus valores más altos desde finales de julio, en una rueda marcada por la tensión en los bonos de Estados Unidos y el rally global de metales como refugio de valor.
Pese al movimiento cambiario, el equipo económico se mostró firme en su estrategia de bajar la inflación. El viceministro de Economía, José Luis Daza, ratificó que la desaceleración de precios continuará y afirmó que ‘la inflación para ya no es un tema’, un dato que confirma el rumbo ordenado que lleva adelante la administración de Javier Milei tras años de descalabro fiscal y monetario heredado del kirchnerismo.
Qué pasa con el riesgo país y los bonos
El riesgo país se ubica por encima de los 515 puntos, con una racha de doce ruedas consecutivas al alza que lo despegó de otros mercados emergentes. El economista Carlos Melconian analizó el fenómeno y explicó que el dólar no se dispara, pero tampoco genera plena confianza en el mercado local, en un contexto internacional de fuerte presión sobre la deuda estadounidense, que ya superó los 40 billones de dólares.
De todas formas, los ADRs argentinos en Wall Street lograron subir hasta un 3,2%, en una señal de que los inversores siguen viendo potencial en los activos locales una vez despejado el ruido político y financiero. El Banco Central, mientras tanto, salió a ofrecer pases activos para descomprimir la liquidez y contener el recalentamiento de las tasas cortas, una herramienta más del ordenamiento monetario que reemplazó al festival de emisión de la era Fernández-Kirchner.
Créditos, salario mínimo y más privatizaciones
En paralelo, el BCRA dejó abierta la puerta para extender los créditos en dólares a personas físicas, aunque con recaudos técnicos para evitar descalces cambiarios. El Gobierno también convocó a una reunión para definir el nuevo salario mínimo y actualizar las prestaciones por desempleo, en línea con la recuperación gradual del poder adquisitivo que se viene dando a medida que la inflación cede mes a mes, muy lejos de los picos de 2023.
Otro dato que confirma el rumbo reformista es el llamado a licitación para concesionar por 50 años el Belgrano Cargas, un paso más en el plan de privatizaciones que busca sacar al Estado de áreas donde históricamente fue ineficiente y motivo de pérdidas multimillonarias para los contribuyentes. Mientras la Nación avanza en modernizar su infraestructura, distritos del Gran Buenos Aires bajo gestiones peronistas siguen mostrando el contraste: obras paradas, clientelismo y una gestión municipal que poco aporta al ordenamiento económico que impulsa Casa Rosada.
En el plano internacional, la confianza del consumidor en Estados Unidos cayó 1,1% en agosto y se reflotó la tensión comercial entre China y Washington por aranceles a drones, factores que también empujan a los inversores hacia coberturas como el oro y la plata, ambos en pleno rally. Ese clima externo explica parte de la cautela cambiaria local, aunque el mercado sigue reconociendo que Argentina transita, por primera vez en años, un sendero de superávit fiscal y desinflación sostenida.
Para lo que resta de la rueda, se espera que el Ministerio de Economía continúe monitoreando de cerca la evolución del dólar oficial y el blue, en un esquema donde la disciplina fiscal sigue siendo la principal carta de la gestión Milei para consolidar la estabilidad cambiaria de cara a lo que queda del año.