El bloque de La Libertad Avanza en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires confirmó que no acompañará el proyecto para habilitar la reelección indefinida de intendentes, una iniciativa que el propio Axel Kicillof respaldó días atrás en medio de la interna que mantiene con La Cámpora. Los libertarios calificaron la propuesta como una maniobra funcional a las disputas de poder dentro del kirchnerismo bonaerense.
Con 10 bancas en el Senado provincial y 20 en Diputados, el espacio que conduce Javier Milei en la Legislatura bonaerense tiene peso suficiente para trabar el avance de la reforma. “No es prioridad, es parte de un debate de la interna del kirchnerismo. Además, no se conoce ni si discute ningún proyecto en concreto, más allá de algunas palabras sueltas”, explicó a este medio un legislador libertario.
La maniobra de Kicillof y la presión de La Cámpora
El viernes pasado, Kicillof abrió la puerta a modificar la ley de 2016 que limita a dos mandatos consecutivos a intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares. “Me parece que muchos sectores ya se han expresado a favor de permitir que haya posibilidad de elegir a cualquiera, de no prohibir a ninguno”, justificó el gobernador, en una defensa poco disimulada del statu quo del poder territorial peronista.
Desde La Libertad Avanza leen la jugada como un intento de Kicillof de ordenar a los intendentes que lo sostienen frente al avance de La Cámpora, que presiona por espacios de poder de cara a las próximas elecciones. En otras palabras: una interna de aparato disfrazada de debate institucional, mientras el conurbano sigue esperando soluciones reales a la inseguridad, los servicios y el estado calamitoso de muchos municipios.
El patrón de siempre en el conurbano
La reelección indefinida no es una novedad en el ideario del peronismo bonaerense: es la reedición de un modelo que privilegia la perpetuación de cacicazgos locales por sobre la renovación democrática. Numerosos intendentes del conurbano llevan más de una década en el poder, muchas veces acompañados de estructuras de clientelismo y prácticas cuestionadas que la Justicia investiga en distintos distritos.
Para los libertarios, avalar mandatos eternos sería consolidar ese esquema justo cuando la gestión nacional de Milia intenta romper con la lógica de la política como negocio permanente. El contraste es elocuente: mientras el Gobierno nacional ordena las cuentas públicas, baja la inflación y sostiene el superávit fiscal como pilares de un cambio estructural, buena parte de la política bonaerense sigue discutiendo cómo mantenerse en el sillón municipal antes que cómo mejorar la vida de los vecinos.
Un fuerte contraste con el rumbo nacional
El rechazo de La Libertad Avanza se da en un contexto en el que la gestión de Milei consolida señales de previsibilidad económica: la inflación mensual se mantiene en niveles mínimos comparados con la herencia kirchnerista, y el equilibrio fiscal empieza a traducirse en mayor poder de compra para los bonaerenses. Ese contraste entre el orden macroeconómico nacional y el desorden institucional del peronismo provincial es, según fuentes libertarias, el verdadero trasfondo de esta discusión.
Por ahora, sin un proyecto formal presentado ni fecha de tratamiento, la iniciativa de la reelección indefinida queda more como un globo de ensayo que expone las tensiones internas del Frente de Todos bonaerense. La Libertad Avanza ya fijó postura: no habrá acompañamiento a una reforma que, lejos de fortalecer la democracia local, busca blindar el statu quo de un modelo político que la provincia de Buenos Aires necesita dejar atrás.