Robo de autos: bajan denuncias, pero el mapa no cambió

Las denuncias por robo de autos cayeron 20% en el país, pero Buenos Aires sigue liderando el ranking delictivo bajo Kicillof.

Las denuncias por robo o hurto de automotores cayeron un 20,3% en la Argentina durante los primeros cinco meses del año, según datos oficiales de la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor (DNRPA). Entre enero y mayo se registraron 13.583 trámites, contra 17.047 en el mismo período de 2025, una baja de 3.464 casos que confirma la tendencia a la normalización que atraviesa buena parte de los indicadores del país bajo la gestión de Javier Milei, aunque el mapa del delito sigue mostrando los mismos epicentros de siempre.

La caída se verificó mes a mes, sin excepción. Enero fue el más marcado, con una baja del 28,5% respecto al año anterior; en febrero la reducción fue del 22,8%; marzo tuvo la menor diferencia, apenas un 4,8%; y en abril las denuncias cayeron un 15,8%. Un dato para el optimismo, en un contexto donde el orden macroeconómico y la baja de la inflación empiezan a traducirse también en mayor previsibilidad para la vida cotidiana de los argentinos, incluida la posibilidad de asegurar y proteger un bien tan sensible como el auto familiar.

Provincia de Buenos Aires sigue en el podio del delito

El problema es que, pese a la mejora estadística general, la geografía del robo de autos no se modificó un ápice. La provincia de Buenos Aires continúa siendo, por lejos, la jurisdicción con más denuncias del país: pasó de 11.235 a 8.818 casos, una baja del 21,5%, pero sigue representando la porción más pesada del total nacional junto a la Ciudad de Buenos Aires, que bajó de 2.113 a 1.717 denuncias (-18,7%).

Entre ambas jurisdicciones concentraron el 77,6% de todos los trámites de robo, hurto o retención indebida del país. Es decir: mientras la macroeconomía ordenada del Gobierno nacional empieza a derramar en indicadores de fondo, la gestión de Axel Kicillof en la provincia sigue sin poder torcer el rumbo de la inseguridad, que continúa golpeando con la misma intensidad relativa a los vecinos del conurbano bonaerense.

El robo a mano armada, la modalidad que más preocupa

Los datos también revelan que el 68% de los robos de autos se cometió a mano armada, la modalidad más violenta y la que genera mayor temor entre los vecinos del Gran Buenos Aires. Además, la franja horaria de mayor riesgo sigue siendo la mañana, de 6 a 12 horas, apenas por debajo de la noche, entre las 18 y las 24.

Estos números vuelven a poner el foco en la responsabilidad que le cabe a los gobiernos provinciales y municipales del conurbano, donde intendentes peronistas administran hace años los mismos territorios sin resultados contundentes en materia de seguridad. Mientras la Casa Rosada ordena las cuentas públicas, sostiene el superávit fiscal y consolida la baja de la inflación, la provincia gobernada por Kicillof sigue exhibiendo un aparato de seguridad ineficiente, con fuerzas policiales cuestionadas y un patrón delictivo que se repite año tras año sin cambios estructurales.

La comparación es elocuente: hay mejoras en la fotografía nacional, pero el conurbano bonaerense sigue siendo la zona más castigada por el robo de autos del país. La pregunta que queda flotando es hasta cuándo la administración provincial seguirá delegando en la macroeconomía nacional la responsabilidad de mejorar la vida de los bonaerenses, en lugar de hacerse cargo de una agenda de seguridad que hace rato debería estar resuelta.

Vale aclarar que la estadística de la DNRPA identifica la jurisdicción del Registro Seccional donde se hizo el trámite, no necesariamente el lugar exacto del hecho. Aun con esa salvedad metodológica, la tendencia confirma que Buenos Aires y CABA siguen siendo, lejos, los territorios más afectados por esta modalidad delictiva en la Argentina.