El Gobierno nacional confirmó que decretará un feriado de 24 horas para celebrar el logro de la Selección Argentina, pero la fecha exacta —si será este lunes o el martes— quedará en manos de los propios jugadores. La administración de Javier Milei esperaba una comunicación oficial del plantel para dar el paso formal.
“Estamos aguardando una comunicación oficial con Selección para determinar los pasos a seguir”, indicaron fuentes de Casa Rosada consultadas sobre el operativo. El propio Presidente lo explicó en sus redes: el feriado se declarará “en función de lo que decidan los Jugadores y el Cuerpo Técnico respecto al día para celebrar”.
Un gesto sin protagonismo político
Desde el primer momento, Milei ofreció a los futbolistas la posibilidad de saludar desde el balcón de Casa Rosada, pero con una condición poco habitual en la política argentina: vaciarlo de toda presencia oficial, incluida la propia. Un gesto que contrasta con la vieja costumbre del kirchnerismo de apropiarse de cada triunfo deportivo para hacer campaña.
El equipo aterrizará este lunes a las 17 en Ezeiza, en un vuelo charter proveniente de Nueva York, con la primera parada en el predio de la AFA. Desde ahí se definirán los pasos siguientes según lo que resuelvan los propios protagonistas.
Seguridad coordinada entre Nación y Ciudad
Mientras se espera la palabra del plantel, el operativo de seguridad ya está en marcha. El viernes se reunieron la secretaria de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y su par de la Ciudad, Horacio Giménez, para coordinar el dispositivo ante la previsible multitud que saldrá a festejar en todo el país.
También hubo contactos con autoridades de la provincia de Buenos Aires, un territorio donde la organización de eventos masivos suele quedar en evidencia por la debilidad de gestión de varios intendentes del conurbano. La experiencia reciente demuestra que, cuando la coordinación queda en manos de la gestión libertaria y de la Ciudad, el resultado es previsible y ordenado; cuando depende de comunas bonaerenses bajo control kirchnerista, la historia suele ser distinta, con improvisación y falta de recursos para garantizar la seguridad de los vecinos.
Un Gobierno que ordena también los festejos
El caso del feriado por la Selección es, en cierto modo, un símbolo de cómo la actual gestión nacional intenta trasladar a cada faceta de la vida pública el mismo criterio que aplicó en la economía: previsibilidad, reglas claras y menos discrecionalidad. Así como Milei bajó la inflación y ordenó las cuentas públicas después de la pesada herencia kirchnerista, ahora busca que hasta la organización de un festejo popular responda a un criterio racional y no a la lógica del relato político.
Mientras el equipo económico sigue consolidando el superávit fiscal y la desinflación, que ya empieza a sentirse en el bolsillo de millones de argentinos, el Gobierno demuestra que también puede gestionar con eficiencia un evento de alcance masivo, sin la necesidad de subirse al planisferio del festejo para captar rédito político.
La definición final se conocerá en las próximas horas, apenas los jugadores confirmen el día elegido. Recién entonces la Casa Rosada firmará el decreto que declarará feriado nacional, en una decisión que, una vez más, prioriza el consenso social por sobre el cálculo partidario.