Kicillof cuestiona su exclusión de la reunión en Casa Rosada y advierte sobre “las limitaciones” del Presidente

En medio de la controversia generada por la decisión del Gobierno nacional de dejar fuera a cuatro mandatarios provinciales de la reunión prevista para este jueves en la Casa Rosada, Axel Kicillof salió nuevamente al cruce del presidente Javier Milei. El gobernador bonaerense consideró que la exclusión “habla de las limitaciones que tiene” el propio Presidente para gestionar el diálogo político. Sin embargo, también remarcó que asistir a un encuentro en el que “no hay resquicio para modificar o generar algún punto de acuerdo en algo tampoco vale la pena”. La polémica se desató luego de que Milei decidiera convocar a los gobernadores, pero sin incluir a Kicillof, ni a Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), todos mandatarios opositores.

Kicillof apuntó directamente a Milei por la decisión de marginarlos y aseguró que se trata de un error político. “Comete un error el Presidente porque no invita a algunos gobernadores”, afirmó, al tiempo que defendió su disposición al diálogo: “Mi intención es intercambiar seriamente, respetuosamente. A mí no me pueden achacar ni insultos ni maltrato y no lo he hecho, a pesar de que él lo tiene por deporte. Yo soy número fijo para el insulto”. En ese sentido, recordó que los gobernadores excluidos representan “casi la mitad del país”, y señaló que la actitud presidencial contrasta con la suya tras su triunfo electoral en las legislativas bonaerenses: “En septiembre nosotros ganamos por una diferencia enorme y yo hice lo contrario”.

La crítica del mandatario provincial fue más allá e interpretó la reunión impulsada por Milei como una respuesta a presuntas exigencias de figuras del entorno de Donald Trump. “El gobierno está construyendo la foto que le pidió Trump, que le pidió Bessent, y el otro”, afirmó en referencia a Barry Bennett. Incluso aseguró que Trump “salvó” a Milei antes de las elecciones y que actuó como su “jefe de campaña”. Desde el oficialismo nacional, sin embargo, justificaron la exclusión. Según el ministro coordinador, convocar a Kicillof sería “perder el tiempo” porque el gobernador “siempre plantea sus diferencias ideológicas” y acude “con vocación de confrontar”. A eso, Kicillof respondió: “Que no estemos de acuerdo y que no pueda sentarse a discutir, conversar e intercambiar puntos de vista habla de las limitaciones que tiene, o habla de los planes que tiene”.

Pese a la dureza de sus críticas, Kicillof reconoció que tampoco tendría sentido asistir a una reunión vaciada de contenido político. En ese marco, aseguró que, si el objetivo del encuentro fuese únicamente “pedir el voto de gobernadores o de diputados y senadores”, sin permitir debatir o modificar nada, la convocatoria perdería valor. “Me da mucha pena que sea un presidente que no puede escuchar críticas”, lamentó. La reunión con los gobernadores será este jueves a las 17 en la Casa Rosada. Milei buscará recrear la foto del Pacto de Mayo firmado en Tucumán en julio del año pasado, aunque esta vez con dos mandatarios adicionales: Claudio Vidal, de Santa Cruz, y Sergio Ziliotto, de La Pampa, quien tras su reciente victoria electoral se mostró dispuesto al diálogo.