El portavoz presidencial, Manuel Adorni, anunció en una conferencia de prensa en la Casa Rosada que, por decisión del presidente Javier Milei, el Gobierno iniciará acciones para prohibir el uso del lenguaje inclusivo y la perspectiva de género en toda la Administración Pública Nacional. Esta medida se enmarca en un contexto de disputa por recortes de fondos y subsidios entre el Gobierno central y las provincias, donde Adorni también destacó que no está prevista una convocatoria general a los gobernadores debido a la premisa de déficit cero.
Adorni reafirmó la postura del Gobierno de Milei respecto a la situación financiera del país, enfatizando que “en la Argentina no hay plata” y que el déficit cero es una medida inamovible. Ante el anuncio del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, de presentarse en la Justicia para reclamar la restitución del Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la provincia de Buenos Aires, Adorni instó a seguir el curso legal y aseguró que cualquier financiamiento discrecional será recortado a las provincias.
La decisión de prohibir el lenguaje inclusivo en la Administración Pública Nacional refleja una postura ideológica del Gobierno de Milei, que busca eliminar políticas y prácticas que considere contrarias a sus principios. Este movimiento, aunque no exento de controversias, representa un intento por parte del gobierno de imponer su visión en el ámbito público y promover un discurso unificado en línea con sus valores y prioridades políticas.